Entornos saludables: Promoción de la salud en el lugar de trabajo

Desde el año 2003, el 28 de abril se viene celebrando el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Este día culmina una campaña internacional anual, impulsada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  que busca promover el trabajo seguro, saludable y decente.

En la actualidad, el trabajo, al igual que el desempleo, es un importante determinante social de la salud. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un hecho probado que, para la salud, es mejor tener trabajo que no tenerlo. No obstante, la evidencia determina que la organización social del trabajo, los estilos de gestión y las relaciones sociales en el lugar de trabajo son igualmente importantes para la salud.

La evidencia demuestra también que el estrés en el lugar de trabajo es una de las principales causas que contribuyen a marcar grandes diferencias del estatus social en la salud, el absentismo laboral y la muerte prematura. Varios estudios europeos, realizados sobre los lugares de trabajo, indican que la salud de las personas se resiente cuando tienen escasas oportunidades de utilizar sus habilidades y poca autoridad para tomar decisiones.

Así mismo, se ha demostrado que recibir una recompensa insuficiente por el esfuerzo invertido en el trabajo se asocia a un riesgo cardiovascular más elevado. La recompensa puede traducirse en dinero, en estatus y en autoestima. En la actualidad, los cambios que experimenta el mercado de trabajo pueden transformar la estructura de la oportunidad y hacer que a las personas les resulte más difícil recibir la recompensa que les corresponde.

Estos resultados muestran que el entorno psicosocial en el trabajo constituye un  importante determinante sobre la salud y contribuye al gradiente social de mala salud. Se sabe que una mejora en las condiciones laborales creará una fuerza de trabajo más saludable, lo cual a su vez incrementará la productividad y, por ende, la posibilidad de crear unos lugares de trabajo aún más sanos y productivos.

En esta línea de actuación, la  Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, (EU-OSHA) se propone fomentar durante 2013 que la ciudadanía y las organizaciones cooperen en la promoción de las mejores prácticas en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo. El trabajo representa una parte importantísima de la vida de los ciudadanos, y la seguridad y la salud son motivos de interés en todos los puestos de trabajo. Por consiguiente, es importante que todos los ciudadanos de la UE sean conscientes de los derechos en materia de seguridad y salud que se recogen en la legislación de la Unión.

A través de su campaña Trabajos saludables, la EU-OSHA también está trabajando para sensibilizar sobre la importancia de que los ciudadanos dela UE, sobre todo la patronal y los trabajadores europeos, trabajen juntos para prevenir riesgos.

Este año, el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo se centra en la prevención de las enfermedades profesionales.

Una enfermedad profesional es aquella que se contrae como resultado de la exposición a algún factor de riesgo relacionado con el trabajo. El reconocimiento del origen laboral de una enfermedad, a nivel individual, requiere que se establezca la relación causal entre la enfermedad y la exposición del trabajador a determinados agentes peligrosos en el lugar de trabajo. Esta relación suele establecerse sobre la base de datos clínicos y patológicos, historial profesional (anamnesis) y análisis del trabajo, identificación y evaluación de los riesgos del trabajo, así como de la comprobación de la exposición. Cuando se diagnostica clínicamente una enfermedad y se establece dicha relación causal, se considera entonces como enfermedad profesional.

Tal como se recoge en el informe elaborado por la OIT “las enfermedades profesionales son causa de enormes sufrimientos y pérdidas en el mundo del trabajo, pero permanecen prácticamente invisibles frente a los accidentes laborales, aunque provoquen al año un número de muertes seis veces mayor. Además, su naturaleza está cambiando con gran rapidez: los cambios tecnológicos y sociales, junto a las condiciones económicas, están agravando los peligros existentes para la salud y creando nuevos”. Por otra parte, “el problema que representan las enfermedades profesionales nos afecta a todos, sea donde sea que nos encontremos, fábricas o granjas, oficinas o plataformas petrolíferas, en los lugares de trabajo y en las comunidades. Nadie es inmune. Y existe un consenso generalizado en considerar que la prevención es más eficaz y menos costosa que el tratamiento y la rehabilitación”.

Fuentes:

Entrada realizada por Fuensanta Martínez Moreno, enfermera, técnica de Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social.

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