Conferencias Mundiales de Promoción de la Salud: desde Ottawa hasta Helsinki

Desde la primera Conferencia Mundial de Promoción de la Salud, celebrada en Ottawa, Canadá en 1986, y donde se establecieron las áreas de acción prioritarias sobre las que se considera necesario incidir para mejorar la salud de los individuos y de las poblaciones (recogidas en la Carta de Ottawa), se han desarrollado numerosas políticas y estrategias orientadas a capacitar a las personas para que aumenten el control sobre su salud y la mejoren.

Las posteriores Conferencias Mundiales, celebradas en Adelaida (1988), Sundsvall (1991), Jakarta (1997), Ciudad de México, Bangkok (2005) y Nairobi (2009), han promovido un marco de actuación basado en la elaboración de políticas públicas saludables, la creación de ambientes favorecedores de la salud, el desarrollo de habilidades personales, el refuerzo de la acción comunitaria y la reorientación de los servicios hacia la salud.

Así, en la Declaración de Adelaida (1988) se hace hincapié en la necesidad de establecer políticas públicas favorables a la salud y se pone de relieve la necesidad de evaluar las repercusiones de las decisiones políticas en la salud, señalando que “los gobiernos y todas las otras entidades que ejercen el control sobre los recursos son responsables ante su gente de las consecuencias para la salud de sus políticas, o de la ausencia de políticas”.

Años más tarde, la Conferencia de Sundswall (1991) permitió identificar numerosos ejemplos y planteamientos para crear ambientes favorables a la salud que pudieran ser utilizados por los responsables políticos, los encargados de las decisiones y los activistas comunitarios en los sectores de la salud y el medio ambiente. La finalidad era que, “el ambiente –el ambiente físico, el ambiente socioeconómico y el ambiente político- apoye a la salud en lugar de dañarla.”

La Cuarta Conferencia Mundial sobre Promoción de la Salud, celebrada en Yakarta, Indonesia en 1997, examinó la repercusión hasta el momento de la Carta de Ottawa e incorporó a nuevos actores con el fin de afrontar los retos mundiales. Fue la primera de las Conferencias Mundiales sobre Promoción de la Salud que se celebró en un país en desarrollo y la primera que incluyó al sector privado de una manera activa. Las pruebas presentadas en la conferencia y las experiencias del decenio anterior indicaron que las estrategias de promoción de la salud contribuyen por igual a la mejora de la salud y la prevención de las enfermedades en los países desarrollados y en desarrollo.

Estos resultados ayudaron a renovar el compromiso con las estrategias claves y llevaron a un mayor refinamiento de los enfoques para asegurar su pertinencia. La Declaración de Yakarta sobre la Adaptación de la Promoción de la Salud al siglo XXI identificó cinco prioridades:

  1. Promover la responsabilidad social por la salud.
  2. Aumentar las inversiones en el desarrollo de la salud.
  3. Consolidar y ampliar las alianzas estratégicas en pro de la salud.
  4. Ampliar la capacidad de las comunidades y empoderar al individuo.
  5. Consolidar la infraestructura necesaria para la promoción de la salud.

Posteriormente, la Declaración de México (2000) estableció un compromiso para posicionar a la promoción de la salud como una estrategia fundamental en la agenda política y de desarrollo de los países, compromiso reafirmado en la Carta de Bangkok en 2005, donde se establecen las medidas, compromisos y promesas necesarias para abordar los factores determinantes de la salud en un mundo globalizado. Así mismo, la Carta de Bangkok insta a todas las partes interesadas a unirse en una alianza mundial de promoción de la salud, que impulse compromisos y medidas a nivel mundial y local.

La 7ª Conferencia Mundial de Promoción de la Salud, tuvo lugar en Nairobi (Kenia) en 2009 y es la única celebrada hasta el momento en un país africano. Uno de sus resultados fundamentales fue el Llamamiento de Nairobi, que “define las estrategias clave y los compromisos que deben cumplirse urgentemente para subsanar las deficiencias en la ejecución en la esfera de la salud y el desarrollo, haciendo uso de la promoción de la salud para lograrlo”. El llamamiento establece más de 70 acciones encaminadas a subsanar las deficiencias en la promoción de la salud.

La 8ª y última Conferencia Mundial de Promoción de la Salud que se ha celebrado recientemente en Helsinki,  se ha centrado en el enfoque Salud en Todas las Políticas (STP). Teniendo en cuenta que la salud viene determinada en gran medida por factores externos al ámbito sanitario, una política sanitaria eficaz debe atender a todos los ámbitos políticos, especialmente las políticas sociales, las fiscales, aquellas relacionadas con el medio ambiente, con la educación y la investigación.

La conferencia planteaba entre sus objetivos el impulsar nuevos enfoques y capacidades de apoyo a la estrategia STP y avanzar con ello en la implementación de las recomendaciones de la Comisión de los Determinantes Sociales de la Salud de la OMS. La Declaración de Helsinki sobre STP hace un llamamiento a los gobiernos para que incorporen la salud y la equidad en salud en sus agendas y avancen estructuras, recursos y capacidad institucional de apoyo a la estrategia.

Fuente:

Entrada realizada por Fuensanta Martínez, enfermera y técnica de Salud Publica. Servicio de Promoción y Educación para la Salud.

8ª Conferencia Mundial de Promoción de la Salud

El pasado mes de junio, entre los días 10 y 14, se celebró en Helsinki, Finlandia, la 8ª Conferencia Mundial de Promoción de la Salud,  bajo el lema “Salud en todas las políticas”.

Esta 8ª conferencia, coauspiciada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales de Finlandia, ha reunido a unos 800 participantes de 120 países y se ha celebrado con los objetivos de:

  • Estimular el intercambio de experiencias sobre la promoción de la acción intersectorial;
  • Revisar los distintos enfoques para dar cuenta de las barreras y crear capacidad para la aplicación de la salud en todas las políticas;
  • Revisar los avances, impacto y alcance desde la Conferencia de Ottawa y
  • Abordar la contribución de la promoción de la salud en la renovación y la reforma de la atención primaria de la salud.

La Conferencia tiene como eje central el enfoque de Salud en Todas las Políticas (STP). La STP se basa en la comprensión de que las mejoras en la salud de la población y la acción sobre los determinantes sociales de la salud no pueden lograrse únicamente mediante un enfoque en las políticas del sector salud, sino que requiere la acción en diversos ámbitos de actuación. Además, reconoce que centrarse en el sector salud por sí solo no es suficiente para garantizar el acceso equitativo a los servicios de salud, la protección de la salud y la gestión de la sostenibilidad financiera de los sistemas de atención de la salud. La necesidad de contemplar este enfoque ha estado presente desde siempre en el desarrollo de la promoción de la salud (PS) y en las conferencias celebradas.

En el discurso de apertura de la 8ª Conferencia, la directora general de la OMS, Margaret Chan, señaló que el sector sanitario por sí solo no puede hacer frente a las amenazas a la salud que tienen su origen en áreas de actividad fuera de ese ámbito. “Son necesarias acciones de gobierno coordinadas que tengan en cuenta las consecuencias que las políticas dirigidas a otros sectores tienen para la salud”, dijo.

Chan resaltó también que, en un mundo globalizado, los retos en salud se basan en fuerzas muy concretas: “En un mundo interconectado como el nuestro, la sanidad esta siendo influida por las mismas poderosas fuerzas; el envejecimiento demográfico, la rápida urbanización y la globalización de estilos de vida no saludables. Bajo la presión de esas fuerzas, las enfermedades no contagiosas han superado a las infecciosas como la principal causa de mortalidad y discapacidad.

Señalo también que, en la actualidad, “en lugar de que las enfermedades desaparezcan conforme mejoran las condiciones de vida, el progreso socioeconómico está en realidad creando las condiciones para favorecer el ascenso de las enfermedades no transmisibles. El crecimiento económico, la modernización, y la urbanización han abierto ampliamente el punto de entrada para la propagación de estilos de vida no saludables.”

“La globalización de estilos de vida no saludables” no es un problema técnico de la salud pública sino un problema político. “En otra tendencia alarmante, la desigualdad, entre y dentro de los países, en el nivel de ingresos, oportunidades, y consecuencias en la salud, es mayor ahora que en cualquier otro momento de estas últimas décadas. Cada vez más vivimos en un mundo de países ricos llenos de gente pobre y enferma. El aumento de las enfermedades no transmisibles amenaza con ampliar estas brechas aun más”- dijo.

Así mismo, destacó que uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la PS en la actualidad son los intereses empresariales de los agentes económicos poderosos: “Ya no son solamente los grandes del tabaco. La salud pública debe enfrentarse también a los grandes de los alimentos, a los grandes de las bebidas gaseosas, y a los grandes del alcohol”.

Para finalizar señalo que “la formulación de políticas de la salud debe ser protegida de la distorsión por parte de intereses creados o comerciales.”

Fuente:

Entrada realizada por Fuensanta Martínez, enfermera y técnica de Salud Publica. Servicio de Promoción y Educación para la Salud.

Las políticas de austeridad perjudican seriamente la salud

Hace unos días cayó en mis manos un artículo publicado en el British Medical Journal: “Will austerity cuts dismantle the spanish healthcare system? realizado por un grupo de investigadores españoles dirigido por Helena Legido-Quigley, especialista en sistemas de salud.

Lo leí, no sin cierta dificultad dado mi escaso dominio de la lengua de Shakespeare, y me gustó porque sintetiza los aspectos políticos y sociales, y las consecuencias para la salud de las llamadas políticas de austeridad. Este estudio aporta datos descriptivos sobre las reformas y una clara evidencia sobre el impacto de la crisis en la salud mental, así como también intenta presentar evidencias científicas sobre tres de las reformas que ha experimentado el sistema sanitario español: la falta de universalidad, el copago y la privatización de la gestión.

Comienza aportando datos objetivos sobre la gravedad de la crisis en España:

  • 27% de parados en 2013 (más de la mitad menores de 25 años).
  • 21% de la población vivía con menos de 7.345 euros al año en 2012.
  • En junio de 2012 España negoció con Europa 100.000 millones de euros para rescatar a los bancos.
  • Incremento de la deuda española del 26,7% del PIB en 2007 al 93,8% del PIB en 2012.

Continúa con datos sobre nuestro sistema sanitario; así, señala que el gasto público español en salud es bajo, alcanzando el 7,0% del PIB frente al 7,6% en promedio de la Unión Europea en 2010. A pesar de este bajo presupuesto, la población española tiene una buena opinión del sistema sanitario español, como lo refleja la Encuesta Nacional de Salud de 2011, donde el 73,1% de los encuestados afirmó que el sistema español funciona bastante bien o bien y, según los autores, antes de la crisis éste presentaba un mejor funcionamiento que los de países vecinos. Asimismo, destaca que las Comunidades Autónomas (CCAA) manejan el 90% del gasto sanitario público, siendo responsables de la mayor parte de cuestiones sanitarias y que en 2012 el Gobierno central creó un fondo de liquidez regional de 18.000 millones y de 23.000 millones en 2013 para garantizar la sostenibilidad financiera de algunas de esas CCAA.

Y con este panorama, en 2012 comenzaron los  grandes recortes en educación, sanidad, servicios sociales… El presupuesto en sanidad y servicios sociales se redujo en un 13,7%, siendo aún mayor en formación a profesionales (un 75%) y programas de salud pública (45%).

Estos recortes coinciden con un aumento de la demanda en el sistema sanitario, que refleja en parte la asociación entre desempleo y peor salud mental pero también puede ser explicado por el recorte de 600 millones de euros en el fondo de dependencia para mayores y personas con discapacidad. En 2013, más de lo mismo: 3.134 millones más 1.108 millones del fondo de dependencia.

Además, estos recortes presupuestarios han ido acompañados de un cambio estructural sin debate parlamentario, el Real Decreto-ley 16/2012 de 20 de abril, que incluyó, entre otras medidas:

  • Exclusión del sistema de los inmigrantes indocumentados, salvo atención urgente, prenatal y pediátrica.
  • Cambios en los copagos de medicamentos.
  • Copagos ampliados a prótesis, productos dietéticos y transporte en ambulancia no urgente.

A nivel regional, algunas CCAA se han resistido a estas medidas del gobierno central, así por ejemplo, el País Vasco, Cataluña, Canarias, Andalucía y Asturias se han negado a excluir a los inmigrantes indocumentados del sistema. Otras, sin embargo, como Cataluña y Madrid han ido más allá, con medidas como la reducción adicional de sus presupuestos sanitarios en un 10 y un 7% respectivamente en 2011, la propuesta del euro por receta (rechazada por el Tribunal Constitucional) o la privatización de la gestión de hospitales y centros de Atención Primaria.

 Sin embargo, existe evidencia de que la privatización de los servicios sanitarios amenaza la equidad en la prestación sanitaria y de que nuestro sistema público es de bajo costo y eficiente en comparación con otros países europeos. Esto, unido a algunos casos de corrupción destapados por los medios de comunicación en Cataluña, Madrid y Valencia, ha hecho que los autores crean que estas reformas sanitarias no pretenden mejorar la eficiencia del sistema sanitario, sino que más bien ocultan una intención de desviar recursos hacia el sector privado.

En Cataluña, las reformas implementadas se han asociado con un incremento de las listas de espera de hasta un 43% y una reducción del 15% de procedimientos quirúrgicos, con el consiguiente retraso en la obtención de tratamiento, habiendo ya algún caso de muerte investigado por las autoridades judiciales para determinar si el retraso en la atención influyó en la muerte.

Existen aún pocos estudios sobre el impacto real de los recortes y cambios en el sistema sanitario sobre la salud de las personas, pero como las meigas “haberlos haylos”:

  • Estudio comparativo de 7.940 pacientes atendidos en Atención Primaria en 2006-2007 (antes de la crisis) frente a 5.876 pacientes en 2010-2011, con un incremento significativo del porcentaje de pacientes con problemas de depresión, ansiedad y abuso de alcohol , siendo factores de riesgo el estar parado y el retraso en el pago de la hipoteca.
  • Estudio transversal de 20.000 personas mediante encuestas realizadas en 2006 y 2010, con conclusiones similares (incremento de un 17,5% de los síntomas de depresión en la de 2010).
  • Estudio realizado mediante 34 entrevistas cualitativas a una muestra de médicos y enfermeras de 18 hospitales y 16 centros de salud en Cataluña en 2012. Estos profesionales tenían puntos de vista coincidentes con las encuestas de opinión pública, en el sentido de que la mayoría considera que el sistema funciona correctamente y que sólo precisa algunos cambios, pero no las reformas actuales, siendo más urgente resolver otros problemas en España tales como el desempleo, la crisis económica o la corrupción.

Como ya he comentado, las tres principales reformas que pueden alterar los principios del sistema sanitario español y llevar a su desmantelamiento serían:

  • La falta de universalidad, con la exclusión del sistema de todos los inmigrantes indocumentados mayores de 18 años: hay sentencias del Tribunal Constitucional a favor de las CCAA que se han negado a excluirlos. Además, organizaciones como Amnistía Internacional y Médicos del Mundo advierten del riesgo de incremento de los casos de VIH y tuberculosis si se excluye a esta colectivo del sistema público.
  • El copago: existe evidencia sobre la inefectividad de los copagos en la contención de costes; así, el estudio RAND Health Insurance Experiment  concluyó que los copagos disuaden la atención necesaria e innecesaria en la misma medida.
  • La privatización de los servicios sanitarios: no existe evidencia sobre la superioridad de la oferta del sector privado sobre el público. En un metaanálisis de 31 estudios en hospitales de Estados Unidos y en una revisión de estudios de eficiencia en hospitales alemanes, no se encontró diferencias consistentes entre hospitales de gestión pública y privada. Otros estudios realizados en países como España, Italia, España y Australia si han encontrado diferencias a favor del sector público.

Los autores concluyen que los cambios en el sistema sanitario español no obedecen a una necesidad real de reforma ya que es de bajo coste, relativamente eficiente y está bien considerado por la opinión pública, sino más bien a una intención de reducir el tamaño del estado en beneficio de intereses particulares.

Un editorial publicado también en el BMJ advierte que “algunas políticas de austeridad que podrían ahorrar dinero a corto plazo pero que son difíciles de revertir, como la privatización de los sistemas de salud o los copagos, pueden conducir a mayores costos a largo plazo si las necesidades de salud no son atendidas”. Según sus autores, estas medidas pueden reducir la accesibilidad, la eficiencia, la productividad y la calidad de los sistemas de salud europeos, siendo la protección de la salud dentro de la Unión Europea ahora más relevante que nunca.

A nivel internacional, hay un creciente reconocimiento de que estas políticas de austeridad implementadas en muchos países europeos están empeorando aún más su situación socioeconómica y produciendo muchos efectos adversos sobre los determinantes sociales de la salud (desempleo, estrés, adicciones, exclusión social, educación…), que son los que más influyen sobre la salud de la población en general ya que son los que hacen que las personas enfermen y necesiten atención médica.

El acceso universal a la atención sanitaria es, sin duda alguna, uno de esos determinantes sociales de la salud de los ciudadanos y, por tanto, el posible desmantelamiento de nuestro sistema sanitario, garante de dicho acceso, sólo conseguirá, si no lo está haciendo ya, que aumenten las desigualdades sociales en salud en nuestro país.

Fuentes:

Entrada realizada por Bienvenida Carpe Carpe, MIR de Medicina Preventiva y Salud Pública.

 

La promoción de la salud en el lugar de trabajo: Una oportunidad empresarial (II)

Comentamos en el anterior post la necesidad de trabajar desde el compromiso y el liderazgo empresarial en la gestión de la prevención y de la promoción de la salud en las empresas, pero también hay que destacar la importancia de la participación de los trabajadores para tener trabajadores sanos en empresas saludables.

Las características de una buena gestión de la salud en el trabajo son las siguientes:

  • Un diseño sistemático de programas que mejoren la salud del trabajador y de la organización.
  • La creación de una cultura de la salud que satisfaga las necesidades tanto de la empresa como del trabajador.
  • Una gestión de la salud que se integre en el plan estratégico de la empresa porque es bueno para la salud del trabajador y para la productividad, eficiencia y competitividad de la empresa.
  • Una metodología que ayude a las personas a conseguir una salud óptima (emocional, física, social, espiritual e intelectual).
  • Una metodología que utilice diversas estrategias para mejorar el conocimiento que sobre la salud tienen los trabajadores y demás actores relevantes y para poner a su disposición un entorno de trabajo que proteja la salud de las personas y que apoye y refuerce las elecciones saludables.

 Los principales elementos para promover la salud sobre los que podemos actuar en las empresas son:

  • Unas condiciones de trabajo mejoradas, en busca de la calidad y la sostenibilidad del trabajo, donde la salud y la seguridad de los trabajadores está asegurada y en las que se cumplen y sobrepasan los requerimientos legales de la normativa vigente.
  • Unos hábitos de vida saludables, considerando en las intervenciones de que manera  puede el entorno de trabajo facilitar y apoyar hábitos, comportamientos y habilidades para lidiar con la vida de forma saludable.
  • Un entorno facilitador en el que la cultura de la organización refuerza y defiende unos valores éticos, que aseguran un trato respetuoso y justo de los trabajadores.

 Ámbitos de actuación en Promoción de la Salud en el trabajo 

Existen tres líneas de acción clave para conseguir entornos seguros y saludables y apoyar a los trabajadores en el cuidado de su salud. Estas tres líneas son:

  • La prevención de riesgos laborales, de obligado cumplimiento por parte de los empresarios y que consiste en proteger a los trabajadores de los daños derivados de las condiciones de trabajo.
  • La cultura de la organización, que consiste en la existencia de unos valores comunes y unos estándares que guían la forma en que interaccionan las personas entre sí tanto en la organización como fuera de ella.
  • Unas acciones voluntarias, que puede llevar a cabo la empresa para crear no tan sólo entornos seguros y exentos de riesgos de origen laboral sino entornos que permitan y apoyen elecciones saludables.

Modelos de Buenas Prácticas en empresas

La Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo (ENWHP), en su página web e-saludable se encarga de recopilar y distribuir, entre todos los países y sectores económicos, ejemplos de buenas prácticas y métodos de salud en el lugar de trabajo con e-saludablevistas a aumentar los conocimientos a nivel europeo sobre metodologías y ejemplos que merecen ser replicados y responder a los nuevos retos que imponen a Europa los cambios sociodemográficos, en el mercado laboral y en las formas de enfermar.  

Estos Modelos de Buenas Prácticas son ejemplos que pueden servir a otras empresas para iniciar acciones de Promoción de la Salud en el Trabajo o para demostrar los beneficios de las mismas en la práctica. Han seguido un proceso de selección conforme a unos criterios preestablecidos y reconocidos por la ENWHP en las nueve iniciativas conjuntas desarrolladas hasta la fecha (año 2013).

Por otra parte la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo otorga anualmente los Galardones Europeos a las Buenas Practicas, uno de los principales elementos de la Campaña Lugares de Trabajo Saludables y que están destinados a poner de relieve los mejores ejemplos de directores y empleados que trabajan juntos porla prevención de riesgos y la promoción de la salud en el trabajo.

Destacamos a continuación, algunas medidas que las empresas pueden adoptar para promover la salud de sus trabajadores:

Medidas organizativas:

  • Ajustar el tiempo de trabajo para facilitar la actividad física antes de entrar a trabajar o en la pausa del mediodía.
  • Disponer de una política de comunicación interna definida y con objetivos concretos que incluyan los temas de salud.
  • Fomentar la formación y el desarrollo personal en las horas de trabajo 

– Medidas relacionadas con el entorno laboral

  • Facilitar salas para reuniones de carácter social.
  • Facilitar espacios donde hacer ejercicio.
  • Ofrecer menús saludables en la cantina

 – Medidas individuales

  • Ofrecer y financiar cursos y actividades deportivas
  • Promover el consejo dietético durante el examen médico periódico.
  • Financiar o subvencionar los tratamientos para dejar de fumar.
  • Poner a disposición de los trabajadores un programa de ayuda al empleado

También propiciar que se realicen intervenciones educativas individuales o grupales en:  Alimentación saludable, actividad física, salud mental, tabaco, alcohol y otras drogas, conciliación de vida familiar y laboral, enfermedades crónicas, envejecimiento, embarazo y lactancia, etc.

Existen otros organismos a nivel nacional y autonómico que premian la actuación de las empresas en temas de promoción de la salud en el trabajo. Algunos de estos organismos o entidades son:

Fuentes:

Entrada realizada por Miguel Antº Soriano Contreras. Enfermero Subinspector de Servicios Sanitarios. Servicio de Incapacidad Temporal y Salud Laboral de la Consejería de Sanidad y Politica Social de la Región de Murcia.