Tecnologías de la Información y la Comunicación y Salud

En los últimos años, el avance en las Tecnologías de la Información y la Comunicación(TIC) y sobre todo, la globalización en el uso de Internet han supuesto, tanto en lo profesional como lo personal, un cambio en nuestra manera de comunicarnos, de relacionarnos, de acceder a la información y de difundirla.

Además, ha permitido incorporar a nuestro vocabulario nuevos términos; expresiones como esalud, epaciente, emedicina, telemedicina, Salud 2.0, mHealth… son vocablos que nos encontramos frecuentemente en nuestro día a día. Y para aquellos nacidos y formados profesionalmente antes de la “revolución de Internet”, supone un nuevo reto para la formación continua y la actualización de conocimientos, por la necesidad de conocer el mundo de internet y adaptarnos a el.

Por empezar por algún sitio, empecemos por el principio: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de eSalud? La Organización Mundial de la Salud (OMS) en el documento Estrategia y Plan de Acción sobre e-Salud publicado en 2011, define la cibersalud, conocida también como e-Salud o e-Health, como el “apoyo que la utilización  costoeficaz y segura de las tecnologías de la información y las comunicaciones, ofrece a la salud y a los ámbitos relacionados con ella, con inclusión de los servicios de atención de salud, la vigilancia y la documentación sanitarias, así como la educación, los conocimientos y las investigaciones en materia de salud”.

Se definen también algunos componentes de eSalud, como son:

  • Registro médico electrónico (o historia clínica electrónica): Es el registro en  formato electrónico de información sobre la salud de cada paciente que puede ayudar a los profesionales de salud en la toma de decisiones y el tratamiento.
  • Telesalud (incluida la telemedicina): Consiste en la prestación de servicios de salud utilizando las TIC, especialmente donde la distancia es una barrera para recibir atención de salud.
  • mSalud (o salud por dispositivos móviles): Es un término empleado para designar el ejercicio de la medicina y la salud pública con apoyo de los dispositivos móviles, como teléfonos móviles, tabletas, dispositivos de monitoreo de pacientes y otros dispositivos inalámbricos.
  • eLearning (incluida la formación o aprendizaje a distancia): consiste en la aplicación de las TIC al aprendizaje. Puede utilizarse para mejorar la calidad de la educación, aumentar el acceso a la educación y crear formas nuevas e innovadoras de enseñanza al alcance de un mayor número de personas.
  • Educación continua en tecnologías de la información y la comunicación: desarrollo de cursos o programas de salud profesionales (no necesariamente acreditados formalmente) que facilitan habilidades en TIC de aplicación en la salud. Esto incluye los métodos actuales para el intercambio de conocimiento científico como la publicación electrónica, el acceso abierto, la alfabetización digital y el uso de las redes sociales.
  • Estandarización e interoperabilidad: la interoperabilidad hace referencia a la comunicación entre diferentes tecnologías y aplicaciones de software para el intercambio y uso de datos en forma eficaz, precisa y sólida. Esto requiere del uso de estándares, es decir, de normas, regulaciones, guías o definiciones con especificaciones técnicas para hacer viable la gestión integrada de los sistemas de salud en todos los niveles.

Tenemos aquí un amplio abanico de elementos, que engloba desde la utilización de las TIC para la consulta de información por usuarios y profesionales hasta su aplicación en la mejora de la planificación, la gestión, la prevención, investigación, promoción de la salud o en el diagnóstico o tratamiento.

Según datos de Internet World Stats, Web que recopila las estadísticas de uso de Internet a nivel mundial, en el año 2012 en España el 67.2% de la población utilizaba habitualmente Internet.

Centrándonos exclusivamente en la búsqueda de información sobre salud encontramos que el 61% de los internautas españoles utilizan Internet para buscar información sobre temas de salud (ej. enfermedades, lesiones, nutrición, etc.) llegando a valores del 67% en el caso del género femenino, como pone en evidencia la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los hogares 2013 del Instituto Nacional de Estadística.

Por tanto, Internet se ha convertido en muchos casos en la principal fuente de información sobre salud, incluso reemplazando a los médicos en esta función.

Son numerosas las Web de información sanitaria que podemos encontrar en la Red; por poner un ejemplo, Google nos proporciona más de cinco millones y medio de resultados al buscar el término “Salud”. Es un aluvión de información, que puede ser veraz o no, sobre salud; además, los medios sociales (blogs, wikis, redes sociales…) permiten canalizar valores, opiniones, actitudes, visiones, etc. que influyen en las personas y que promueven modelos de salud tanto positivos como negativos.

Para aquellos que nos dedicamos a la promoción y la educación para la salud, es cada vez más necesaria y casi obligada, la incorporación a nuestro quehacer cotidiano de estas herramientas. Tal como se recoge en el artículo e-Salud y vídeos on-line para la promoción de la salud, publicado por Gaceta Sanitaria en 2012,  los profesionales debemos tener claro que:

  • Cualquier contenido sobre salud que se quiera transmitir está presente en las redes sociales.
  • La redes sociales son una poderosa herramienta educativa por su uso cada vez más popular y su capacidad de influenciar.
  • La Red permite estar en contacto con los más jóvenes mejor que cualquier otro medio.

Como señalan los autores, es fundamental que los profesionales de la salud, gestores sanitarios, instituciones y organismos oficiales reconozcan la importancia de internet y las redes sociales y su utilidad a la hora de divulgar información sanitaria, conozcan qué información hay disponible online para poder estar preparados ante preguntas, dudas o consultas de pacientes y usuarios y  sean los primeros en dar respuestas a los temas de salud.

Insistir siempre en que todo lo que hay en la Red no es bueno y puesto que no existe hasta el momento una regulación de la calidad de la información sanitaria en Internet, es responsabilidad de las instituciones y de los organismos sanitarios educar, dar respuestas a los temas de salud que se plantean y abrir vías de comunicación más eficaces con los usuarios, que permitan a estos al menos mantener una postura crítica respecto a la información sobre temas de salud. Pero eso es tema para otros posts.

Otros enlaces de interés:

Entrada realizada por Fuensanta Martínez Moreno. Enfermera. Técnica de Salud Pública del  Programa de Educación para la Salud en la Escuela. Dirección General de Salud Pública.

Un pensamiento en “Tecnologías de la Información y la Comunicación y Salud