Hipertensión arterial y consumo excesivo de sal

La hipertensión arterial,  también llamada tensión arterial alta o elevada, es una de las principales causas de muerte en el adulto y la primera de discapacidad en muchos países. Además, es el principal factor de riesgo de la enfermedad cardiovascular, la insuficiencia renal secundaria y la insuficiencia cardiaca congestiva. Su importancia es tal que la OMS dedicó en 2013 el Día Mundial de la Salud a abordar este problema que define como “una enfermedad que mata en silencio, una crisis de salud pública mundial”.

El 17 de mayo se celebra el Día Mundial de la Hipertensión. Este año la OMS ha puesto especial énfasis en la difusión de acciones más saludables para combatir el problema, que además de deteriorar la calidad de vida de las personas, puede derivar en patologías más complejas que alcanzan incluso a provocar la muerte.

En el 90 al 95% de los casos de hipertensión arterial no se conoce la causa. Pero se considera que la hipertensión sin causa aparente (idiopática) es consecuencia de una serie de factores tanto ambientales como genéticos. Uno de estos factores ambientales es el exceso de consumo de sal en la dieta. Se ha comprobado que poblaciones con ingestas de sal inferiores a tres gramos diarios presentan prevalencia de hipertensión arterial próximas a cero.

Aunque no todos los individuos responden de igual manera a la disminución en el consumo de sal en la dieta (individuos “sal sensibles” y “sal resistentes”, en los que una dieta pobre en sodio no afecta a la bajada de la presión arterial), se recomienda la reducción del consumo de sal, tanto para prevenir la aparición de hipertensión como para los individuos que la padecen. A este respecto las estrategias en promoción de la salud han ido encaminadas tanto a desarrollar medidas legislativas que inducen a reducir el uso de sal en la manipulación de los alimentos como a campañas de sensibilización dirigidas a los consumidores para que estos prefieran los alimentos con menor contenido salino.

A nivel internacional, diferentes instituciones han desarrollado iniciativas como la que en 2013 se inició en México DF con la campaña “Menos sal y más salud”, que alertaba del alto consumo de sal en el distrito federal (hasta once gramos por día cuando la OMS recomienda un máximo de cinco) y promovía el cambio de hábitos de alimentación en la población. Una de las medidas más curiosas fue la de retirar los saleros de las mesas de cantinas y restaurantes. La campaña ha tenido una buena aceptación por parte de los empresarios de hostelería y se ha desarrollado con el apoyo de los profesionales sanitarios de México.

Fuente: World Action on Salt & Health

World Action on Salt and Health (Actuación Mundial sobre Sal y Salud) es una organización próxima a la OMS, heredera de la británica CASH (Consensus Action on Salt and Health) y formada por expertos en hipertensión de todo el mundo (y otros profesionales), cuya misión es “mejorar la salud de los individuos mediante la consecución de una reducción gradual en el consumo de sal”.

A mediados de los años noventa en Reino Unido, la iniciativa CASH junto con la organización del gobierno británico “Food Standards Agency” desarrollaron un programa para reducir del veinte al cuarenta por ciento el contenido de sal en muchos de los productos de alimentación. De 2003 a 2011 cayó el consumo medio de sal por persona en ese país de 9,5 a 8,1 gramos por día, descendiendo asimismo las cifras de presión arterial máxima y mínima en 3/5 mmHg (datos de la Health Surveyfor England).

En Canadá (provincia de Ontario) y en febrero de este año se ha aprobado una norma llamada “The Healthy Decision Made Easy Act” obligando al etiquetado del contenido de sodio en los menús de todas las cadenas de restaurantes, en general de comida rápida, y el etiquetado “high-sodium warning” para comida de alto contenido en sodio.

Por último, en nuestro país, en línea con la iniciativa de la Unión Europea (DGSANCO-Comisión Europea) y basada en el libro blanco “La Estrategia  para Europa sobre Nutrición, Sobrepeso y Obesidad” se puso en marcha el programa “Plan Cuídate+, menos sal es más salud” que ha tenido lugar en el año 2011 como una acción comunicativa a la población desarrollada en Internet a través de la página www.plancuidatemas.es, en donde se aconseja como reducir el consumo de sal, como leer el etiquetado e incluso un calculador de cantidad de sal ingerida diariamente.

En definitiva, aun cuando el exceso de consumo de sal no siempre está relacionado con el aumento crónico de la tensión arterial, la reducción de su consumo es un asunto que preocupa a la comunidad científica internacional así como a las autoridades sanitarias que, con mayor o menor eficacia, desarrollan estrategias de promoción de salud y programas de educación para la salud buscando conseguir una ingesta de sal moderada, lo más próxima posible a los cinco gramos diarios por persona que recomiendala OMS.

Bibliografia:

Entrada realizada por Mariano Martínez Tomás, enfermero del Programa de Prevención del Cáncer de Colon y Recto en el Área de Salud I. Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

 

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