Factores socioculturales que influyen en el consumo de Cannabis

En la Región de Murcia, el consumo de cannabis sigue en frecuencia al de alcohol y tabaco, siendo la droga ilegal más consumida tanto por los adolescentes como por la población adulta.

En el año 2012, los datos del Observatorio Regional sobre Drogas muestran que el 26,5% de los escolares de 14 a18 años ha probado alguna vez en su vida esta sustancia. Un 19,8% de escolares refieren haber fumado cannabis en el último año y un 10,5% en el último mes. En población adulta, el consumo asciende a un 13,2% en el último año, un 10,2% en el último mes y un 2,1% de la población entre 15 y 64 años refiere consumirlo diariamente.

Los perjuicios en la salud del cannabis no son muy conocidos a nivel poblacional.  Principalmente están relacionados con  el efecto sobre el cerebro de uno de sus principios activos, el tetrahidrocannabiol o TCH, pero no son los únicos. El consumo de cannabis tiene consecuencias en el sistema circulatorio, respiratorio, inmunológico y reproductor, además del neurológico. Los profesionales sanitarios no dejan de recordar los peligros de su consumo y su papel de “droga puente” hacía otras más peligrosas sobre todo en la juventud.

De hecho el consumo de cannabis generalmente no se produce de manera exclusiva, sino que habitualmente es mezclado con tabaco. Por tanto, hay que añadir a los potenciales efectos del cannabis la numerosa morbi-mortalidad asociada con el tabaquismo. En este sentido destacar un nuevo proyecto “EVICT PROJECT” liderado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) que profundiza en el consumo conjunto de ambas sustancias buscando evidencias sobre los efectos, los factores de riesgo, el tratamiento y la prevención de su consumo.

Las principales estrategias de promoción de salud relacionadas con el cannabis van dirigidas a prevenir su consumo, reducir la accesibilidad de la sustancia y aumentar la percepción de riesgo en la población. En este sentido son esenciales las medidas legislativas y de educación para la salud en el entorno educativo y el comunitario.

A nivel educativo es importante implementar intervenciones de educación para la salud que contribuyan a mejorar las habilidades sociales y  a superar la presión de grupo, de manera transversal, y acorde con la evidencia científica y con las políticas de escuelas promotoras de la salud.

En cuanto a la legislación, en España, las “normas” relativas a las drogas se han ido flexibilizando progresivamente, probablemente por una mayor tolerancia social, y esto ha tenido especial relevancia en el consumo de cannabis. De hecho, España se ha convertido en uno de los países de mayor consumo de cannabis en Europa, acercándose a Holanda. Existen varias posibles razones:

1.- Aumento del comercio y distribución. En los últimos 10 años el cultivo se ha extendido por todo el país consolidando una cultura relacionada con su uso, al mismo tiempo que han proliferado numerosas tiendas dedicadas a la venta de productos para su cultivo. Además del cultivo a nivel nacional, todos los años se trafica una importante cantidad de hachís desde Marruecos y, aunque nuestras autoridades cooperan, las acciones son insuficientes.

2.- Legislación ambigua. Según la ley española, es ilegal traficar o cultivar cannabis para el suministro comercial. Sin embargo, según otra normativa nacional, las viviendas particulares se consideran inviolables, por lo que el consumo intimo en la casa no está penalizado. Además, vender semillas u otros productos relacionados también es legal. La posesión y consumo en lugares públicos está castigado con multas, y sólo cuando se trafica en grandes cantidades, se castiga con prisión.

 3.- Política ambigua. Al mismo tiempo que el tráfico de drogas se considera un delito y se castiga gravemente, la adicción al ser un problema de salud se ha de tratar y no criminalizar. Los tribunales ofrecen reducción de penas a los acusados que aceptan someterse a rehabilitación. Por otra parte, en España hay movimientos que abogan por la regulación y la legalización de la industria del cannabis que consideran que la prohibición “no es la solución”. 

4.- Factores geográficos y culturales. El cannabis es con diferencia la droga ilegal más consumida en España. Su proximidad a Marruecos es uno de los factores, sin olvidar que nuestro país es la puerta de entrada a Europa para el tráfico de otras sustancias procedentes de America del Sur. Las cifras de consumidores habituales de cannabis siguen aumentando a medida que aumenta la disponibilidad y la aceptación social. Los españoles muestran una gran tolerancia hacía el consumo de cannabis, que disminuye la percepción riesgo, especialmente en población juvenil. El turismo “de diversión” contribuye de forma evidente a esta aceptación social.

La aprobación de la “polémica” Ley de Seguridad Ciudadana, en marzo de 2015, incrementa las multas por consumo, posesión y cultivo de cannabis de “forma considerable y excesiva”, según denuncian los defensores de su legislación, que afirman que se está produciendo una verdadera “campaña” en contra del cannabis en nuestro país.

Es importante recalcar que el consumo en público es ilegal y que el cannabis continúa siendo una droga ilegal, con consecuencias negativas para la salud física y mental, por tanto, le es de aplicación las medidas propuestas por las Conferencias Internacionales sobre el uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, y aquellas impulsadas anualmente cada 26 de junio en el “Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas”

 Entrada realizada por Josefa Ballester Blasco y Adelaida Lozano Polo, enfermeras del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Dirección General de Salud Pública y Adicciones de la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia.

 Referencias bibliográficas:

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