Día Mundial del Ictus (World Stroke Day)

El Día Mundial del Ictus se celebra anualmente el 29 de octubre, para sensibilizar a la sociedad sobre la gravedad de esta importante patología y mejorar la prevención frente a las enfermedades cerebrovasculares (ECV) o ictus.

El ictus supone una de las primeras causas de mortalidad en el mundo occidental y la primera causa en incapacidad y coste económico. Su repercusión en el seno de las familias, en el campo profesional y laboral, y en el terreno de lo social es enorme, produciendo un gasto económico muy elevado para todos los servicios sanitarios, y mayor aún si se extiende a los servicios sociales.

Las enfermedades cerebrovasculares (ECV) son todas aquellas alteraciones encefálicas secundarias a un trastorno vascular. Su manifestación aguda se conoce con el término ictus —que en latín significa «golpe»— porque su presentación suele ser súbita y violenta y se opta por el término ictus por analogía con el uso del vocablo «stroke» en inglés. Se denomina ictus al trastorno brusco del flujo sanguíneo cerebral que altera de forma transitoria o permanente la función de una determinada región del encéfalo. El Grupo de Estudio de las Enfermedades Vasculares Cerebrales de la Sociedad Española de Neurología (SEN) recomienda la utilización de éste término para referirse de forma genérica a la isquemia cerebral y a la hemorragia intracerebral o la subaracnoidea.

En líneas generales, las ECV pueden dividirse en dos grandes grupos según su mecanismo de producción: la isquemia cerebral y la hemorragia intracraneal. Los ictus isquémicos representan entre el 80 y el 85% de todos los ictus, mientras que el 15-20% restante obedecen a una hemorragia. A su vez, dentro de la isquemia cerebral se puede distinguir entre la isquemia cerebral focal, que afecta a una sola zona del encéfalo, y la isquemia cerebral global, que afecta al encéfalo de forma difusa. Por otra parte, dentro de los ictus hemorrágicos se diferencian los hematomas cerebrales de la hemorragia subaracnoidea.

Según la duración del proceso isquémico, clásicamente se consideran dos tipos de isquemia cerebral focal: el ataque isquémico transitorio (AIT) y el infarto cerebral. El AIT se define como un episodio de isquemia cerebral focal o monocular de duración inferior a 24 horas, mientras que el infarto cerebral produce un déficit neurológico que persiste más de 24 horas, indicando la presencia de necrosis tisular. Para mas información puede ver el siguiente vídeo:

Sin embargo, en las dos últimas décadas se ha producido un cambio espectacular en las acciones de prevención, pero sobre todo en como debe realizarse el manejo de los pacientes, lo que ha llevado a una marcada disminución de la mortalidad y las secuelas.

Una de las claves en la atención al ictus es la rapidez con la que se detectan los síntomas iniciales y se contacta con los sistemas de emergencia para acortar el tiempo que transcurre desde que el paciente sufre un ictus hasta que se toman las medidas adecuadas para cada caso, para ello es importante incidir en la prevención e información a los ciudadanos sobre los factores de riesgo y los síntomas de alarma, así como disponer de una buena coordinación entre los servicios de urgencia y los centros sanitarios mediante la activación del Código Ictus” procedimiento de atención que se activa cuando el médico valora que se cumplen los criterios para que el paciente pueda potencialmente beneficiarse de un tratamiento de trombolisis. Así, son circunstancias que sugieren un ictus:

  • Inicio reciente de un déficit motor o sensitivo en cara o extremidades.
  • Cualquier alteración aguda del nivel de conciencia: confusión, estupor o coma.
  • Alteraciones del lenguaje de reciente comienzo: dificultad para hablar o entender.
  • Pérdida súbita de la visión en uno o ambos ojos.
  • Cefaleas de inicio repentino y sin causa aparente.
  • Dificultad brusca para la deambulación o alteraciones del equilibrio o alteraciones del equilibrio y coordinación.

El significado del Código Ictus, es que el médico que valora al paciente debe comunicar de manera inmediata con el 061 (112) con la finalidad de proceder al traslado a uno de los hospitales con dispositivo asistencial preparado para realizar una trombolisis.

Si el médico que atiende al paciente tuviera dudas acerca de si el paciente cumple los criterios para activar el Código Ictus, igualmente ha de comunicarse de manera inmediata con el 061 (112) para confirmar o descartar la activación del Código Ictus.

El tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas es uno de los criterios fundamentales para decidir en la activación del Código Ictus. Es necesario asegurar que el paciente llegará al hospital como máximo en las 2 horas posteriores al inicio de la sintomatología.

Fuentes:

Entrada realizada por Mª del Mar Rodríguez Martínez e Inmaculada Castro Rodríguez. Consejería de Sanidad de la Región de Murcia. Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Programa de Prevención del Cáncer de Mama.

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