Frenar el cambio climático y mejorar la salud ¿Qué podemos hacer?

Este mes de diciembre se está celebrando en París la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Este fenómeno se está produciendo a causa principalmente de la actividad humana, especialmente por la liberación de grandes cantidades de CO2 a la atmosfera que está provocando un efecto invernadero, alterando la temperatura y el clima mundial con enormes consecuencias medioambientales: subida del nivel del mar, fundición de los glaciares, cambios térmicos y fluviales…

El medio ambiente, es decir, el aire que respiramos, el agua que bebemos, la vivienda en la que vivimos o los alimentos que tomamos, son determinantes de la salud en los que el cambio climático está influyendo de manera que incrementa las desigualdades en salud. Aunque las consecuencias del cambio climático las están sufriendo toda la Humanidad, son los países con infraestructuras sanitarias deficientes y aquellos con insuficientes políticas medioambientales los que serán menos capaces de dar respuesta a sus perjuicios (calor extremo,  desastres naturales,  diseminación de infecciones y enfermedades vectoriales, alimentarias o hídricas, etc.)

 Una de las principales consecuencias sanitarias del calor extremo es el incremento de mortalidad por patología cardiovascular y respiratoria en población de edad avanzada, tanto por el exceso de calor como por el aumento de contaminantes en el aire. Igualmente, se relaciona con mayor proporción de polen y otros alérgenos que pueden provocar asma. Además, estas condiciones climáticas favorecen la diseminación de enfermedades trasmisibles por agua, insectos y otro tipo de vectores, como por ejemplo el paludismo o el dengue, dos enfermedades mediadas por mosquitos.

Asímismo, se producen otros perjuicios derivados de desastres naturales como las sequías, los incendios o las inundaciones, con afectación tanto de las viviendas, como de la producción de alimentos básicos, siendo la población pobre la más vulnerable, lo cual produce mayores desigualdades en salud.

Ante esta enorme problemática, que constituye uno de los principales retos de la salud pública actual, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha requerido a la comunidad sanitaria internacional para hacer un llamamiento en favor de un pacto en materia de cambio climático eficaz que permita salvar muchas vidas. Esta medida de abogacía por la salud nace del acuerdo adoptado en la Asamblea Mundial de la Salud de este año,  que comprende acciones de concienciación, sensibilización y establecimiento de alianzas, entre otras.

Desde la OMS se solicita que el acuerdo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático promueva:

  • Adoptar medidas enérgicas y eficaces que permitan limitar el cambio climático y evitar los riesgos inaceptables que para la salud mundial conlleva.
  • Incrementar la financiación destinada a la adaptación al cambio climático.
  • Desarrollar medidas de salud pública encaminadas a reducir los riesgos derivados de los fenómenos meteorológicos extremos, las enfermedades infecciosas, la menor disponibilidad de agua y la inseguridad alimentaria.
  • Implementar medidas para frenar el cambio climático y mejoren la salud.

Para ello, por un lado se está solicitando firmas y apoyos a la propuesta de acuerdo, y por otro lado, han elaborado materiales para informar a distintos colectivos sobre como pueden actuar contra el cambio climático.

El personal sanitario, como en otros temas, tienen un papel relevante. Su implicación frente al cambio climático contribuye a fortalecer la salud pública. El papel que juegan los profesionales de la salud puede ser:

    • Participación en estudios científicos sobre eficacia y eficiencia de las medidas de salud pública y de los servicios sanitarios frente al cambio climático.
    • Desarrollo de acciones de educación sanitaria, de vigilancia de enfermedades, de protección frente a vectores, etc., así como otras medidas sanitarias que mejoren la capacidad de adaptación.
    • Impulso de medidas de abogacía por la salud y participación comunitaria en favor de unas decisiones en materia de cambio climático eficientes.
    • Ejercer su rol modélico, tanto individualmente como desde las organizaciones sanitarias en las que trabajan con gestión energética, de reciclaje, de transporte o de compras sostenibles y saludables.

No todas las acciones han de ser implementadas a nivel institucional. A nivel individual también podemos contribuir a mejorar la salud mundial con pequeños gestos, utilizando un transporte activo y sostenible, por ejemplo la bicicleta o el transporte público, comprando productos de temporada, reciclando, o con un uso responsable del agua.

Fuente: "Un millón de compromisos por el clima". ECODES, 2015

En este sentido, otra de las iniciativas que se han puesto en marcha para sensibilizar a la población sobre esta problemática viene de la mano del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Fundación Ecología y DesarrolloECODES”. Se trata de una intervención comunitaria denominada “Un millón de compromisos por el clima” con la que se pretende poner en valor las acciones de mitigación del cambio climático, solicitando a empresas, entidades y a la población general un compromiso para luchar contra el cambio climático.

Fuente: ECODES

 Entrada realizada por Adelaida Lozano Polo, enfermera y Técnica en Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Dirección General Salud Pública y Adicciones de la Consejería de Sanidad de Murcia

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

 

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