Situación del alumnado de la Universidad de Murcia en relación al Proyecto Universidad Saludable

En la Carta de Edmonton se considera Universidad Saludable a aquella que incorpora la salud entre sus valores, y lleva a cabo intervenciones dirigidas a facilitar un entorno que proteja y favorezca la salud y el bienestar físico, psíquico y social, tanto entre su personal como entre el alumnado. Al mismo tiempo, promueve conocimientos y habilidades orientados a que la comunidad universitaria adquiera estilos de vida saludables, proporcionando las infraestructuras, servicios y recursos necesarios, favorece la socialización y participación comunitaria, potencia la sostenibilidad y la solidaridad e impulsa la capacitación e investigación en promoción y educación para la salud.

La Red Española de Universidades Saludables (REUS) se constituyó en 2008 de acuerdo a los planteamientos de las Escuelas Promotoras de Salud y Universidades Saludables promovidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el fin de potenciar la Universidad como entorno promotor de la salud, tanto para la comunidad universitaria como para la sociedad en su conjunto.

La Región de Murcia se adhirió a la REUS desde sus inicios a través del “Proyecto de Universidad Saludable“, impulsado en la Universidad de Murcia y gestionado desde el Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y la Oficina de Universidad Saludable REUS-UMU. La finalidad del Proyecto es organizar y desarrollar intervenciones planificadas de promoción y educación para la salud, integradas en la vida diaria del centro universitario, para facilitar que la Universidad se constituya como Promotora de Salud. Así mismo, se pretende incorporar, de forma transversal, contenidos de promoción y educación para la salud en el curriculum de las titulaciones universitarias, incrementar las líneas de investigación en salud pública y facilitar recursos que faciliten la adopción de estilos de vida saludables.

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Recomendaciones sobre el consumo de azucar: un dulce debate con amarga controversia

Imaginemos un kilo de azúcar. Esta es aproximadamente la cantidad de azúcar que un adulto consume en menos de quince días. Según la OMS, España y Reino Unido son los mayores consumidores de azúcar en Europa, con un aporte diario de unos 80 gramos al día por persona, lo que supone aproximadamente el 17% de la ingesta calórica, muy superior a las nuevas recomendaciones de la OMS respecto al consumo de azúcar, que indican que su consumo no debe aportar más del 10% de las calorías diarias, tanto en niños como en adultos (12 cucharillas de café, 50 gramos), aunque lo ideal es que la cantidad de azúcar consumido quede por debajo del 5% del aporte calórico (seis cucharillas, 25 gramos).

El azúcar está presente en gran parte de los alimentos que comemos y no consideramos “dulces”; mientras que las bebidas azucaradas y golosinas son fuentes obvias, es posible que nos sorprenda saber que zumos, cereales, salsas de tomate frito, etc.  pueden contener altos niveles de azúcar, por lo que es muy útil conocer la composición en energía y nutrientes de los distintos alimentos. Para ello podemos utilizar distintas web como la Base de Datos Española de Composición de Alimentos.

Cada vez hay más evidencia de los efectos perjudiciales de los alimentos ricos en azucares, como por ejemplo las bebidas azucaradas. En 2015, un estudio de la Universidad de Harvard y el Imperial College de Londres entre otras instituciones, indicaba que 184.000 de muertes al año a nivel mundial podrían ser atribuibles al consumo de bebidas azucaradas: 133.000 muertes por diabetes, otras 45.000 por enfermedades cardiovasculares y 6.450 por diferentes tipos de cáncer. Sigue leyendo