Consejos para unas vacaciones infantiles saludables (I)

El verano es época de relax, de vacaciones y de disfrutar. Debido al aumento de temperaturas, de desplazamientos en coche y actividades relacionadas con el agua, así como las características meteorológicas propias de esta estación, se produce un cambio en nuestra rutina habitual, que supone un mayor riesgo de sufrir accidentes durante el desarrollo de algunas actividades, especialmente en la población infantil. 

Según recientes informes, las causas más comunes de muerte por accidentes infantiles en los países que pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) son los accidentes de tráfico (41%), seguido de los ahogamientos (15%), lesiones intencionales (14%), otras lesiones (16%), incendios (7%) y caídas (4%). Las quemaduras solares, golpes de calor, picaduras e intoxicaciones alimentarias son problemas de salud que se producen especialmente en verano y que pueden tener consecuencias negativas.

A continuación se indican algunas recomendaciones para prevenir los accidentes infantiles más comunes en esta época del año y poder disfrutar de un verano divertido y sin riesgos.

Ahogamientos:

  • Se debe vigilar a los niños y niñas sin perderlos de vista, ya que pueden ahogarse en apenas 6 cm de profundidad. La atención debe estar dirigida en todo momento al menor, evitando situaciones que puedan distraer, como hablar por teléfono, conversar con otros, etc.
  • Las piscinas deben estar valladas y con cierre de seguridad que evite su apertura por menores.
  • En piscinas y playas, usar manguitos y flotadores homologados para los menores. Además, es IMPRESCINDIBLE una continua vigilancia.
  • Es muy importante que niños y niñas aprendan a nadar cuanto antes.
  • Sea cual sea la edad, siempre elegir áreas con vigilancia de un equipo de socorrismo.
  • En la playa, seguid las indicaciones del color de la bandera que nos informa del estado del mar. Recuerda, amarilla indica precaución; bandera roja prohíbe el baño.
  • Es importante educar a los menores para que no se tiren de cabeza si se desconoce el fondo o la profundidad: pueden haber rocas y provocar serias lesiones.

Quemaduras solares:

  • Usar SIEMPRE cremas de protección con factor de protección solar (FPS) mínimo 30. 
  • La crema solar ha de aplicarse 20 minutos antes de la exposición al sol y repetir la aplicación cada 2 horas y cada vez que salgan del agua.
  • Evitar la exposición solar especialmente entre las 11 y las 16 horas.
  • Cubrir la piel con ropa.
  • Llevar gafas con protección solar.
  • Protegerse también en días nublados, porque la radiación ultravioleta puede atravesar las nubes.
  • Protegerse del sol aunque la piel esté bronceada.
  • Fomentar y procurar el uso de lugares sombreados.
  • Una regla que puede ayudar a saber cuándo se debe poner más empeño en evitar el sol, es la regla de la sombra. El sol es más peligroso cuanto más pequeña es la sombra del niño en relación con la altura, lo que indica que el sol se encuentra en el momento de mayor radiación y por tanto es más dañino.

Golpes de Calor:

  • Es preciso beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no sienta sed y con independencia de la actividad física que realice.
  • No abusar de refrescos o bebidas azucaradas, ya que pueden hacer perder más líquido corporal. La mejor bebida es el AGUA.
  • Cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor; hay que prestar especial atención a bebes y niños y niñas pequeños, mayores y personas con enfermedades que puedan agravarse con el calor y la deshidratación, como las patologías cardíacas.
  • Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrescarse cada vez que se necesite.
  • Procurar reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas más calurosas (de12.00h a 17.00h).
  • Usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
  • Nunca dejar ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado especialmente a niños, ancianos o enfermos crónicos.
  • Consultar al personal sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
  • Mantener las medicinas en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.
  • Hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.)

Más información:

Fuentes:

Entrada realizada por Cristina Martínez Galera y Sara Pérez Lomas. Enfermeras. Residentes 2º año de Enfermería Familiar y Comunitaria.

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