Si dudas, hazte la prueba: la infección por VIH

 A día de hoy, la única “vacuna” de que disponemos para prevenir el incremento de afectados a causa de la infección por VIH es recibir una información veraz y completa sobre esta enfermedad para adoptar un comportamiento responsable. Las instituciones tienen la competencia y la responsabilidad de informar y educar a los ciudadanos sobre lo que supone la infección y facilitarles el acceso a los medios precisos para llevar a cabo conductas preventivas. Éstas son competencias de promoción y educación para la salud.

Las estrategias de lucha contra el VIH/sida deben basarse en la consideración de que éste es un problema que afecta a toda la sociedad y que todas las personas somos susceptibles de contraer la enfermedad. En la actualidad, han cambiado radicalmente nuestros comportamientos y nuestras actitudes respecto al sexo y somos más conscientes de la vulnerabilidad a la que nos vemos sometidos ante comportamientos sexuales no protegidos. También, hemos aprendido que los problemas de salud pública no se resuelven marginando o ignorando una realidad como es la aparición de la infección por VIH/sida y de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

Dejar al azar algo tan importante como la salud, cuando se ha mantenido una conducta de riesgo, aunque sea en una sola ocasión, tiene implicaciones peligrosas para nosotros y para los demás. Saber cuándo debemos hacernos la prueba de detección de VIH para descartar una posible infección tiene grandes beneficios y ninguna desventaja. Por ello, debemos tener presente las siguientes situaciones de riesgo:

  • Intercambiar o haber intercambiado jeringuillas, agujas u otros instrumentos contaminados con sangre infectada.

  • Mantener o haber mantenido relaciones sexuales, tanto homosexuales como heterosexuales, con personas desconocidas sin preservativo.

  • Tener o haber tenido parejas sexuales con los antecedentes anteriores.

  • Pensar que se está embarazada o planear un futuro embarazo,por la posibilidad de evitar la transmisión a su hijo/a mediante el tratamiento adecuado.

Se estima que existen unas 150.000 personas portadoras del VIH, de las cuales aproximadamente el 30% desconocen que están infectadas. En España alrededor de un 47% de los nuevos diagnósticos de sida son tardíos. El retraso en el diagnóstico de la infección impide el control de la pandemia, además de disminuir la eficacia de los tratamientos de los que disponemos. La importancia de hacerse la prueba a la más mínima duda, es fundamental para la detección precoz del VIH.

A pesar del hecho de que, en la actualidad el nivel de información y de sensibilización respecto a esta infección ha mejorado, siguen apareciendo nuevos casos, de ahí, la necesidad de recordar que el sida continúa existiendo, que la necesidad de prevenir su transmisión no ha perdido vigencia con el transcurso del tiempo, muy al contrario, cada vez se hace más imprescindible mantener una conducta responsable adoptando medidas de protección.

 Todos debemos conocer los riesgos y las causas del sida.

Entrada realizada por Josefa Ballester, enfermera y técnica de Salud Publica. Servicio de Promoción y Educación para la Salud.

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