¿Son necesarias medidas adicionales de control del consumo de tabaco en España?

En entradas anteriores hemos mencionado el impacto que el consumo de tabaco tiene en la población. De hecho, a día de hoy, continúa siendo el tabaquismo la primera causa de muerte prevenible y evitable en nuestro país, tal y como podemos comprobar en la siguiente gráfica que muestra los principales factores que generan años de vida perdidos, ajustados por discapacidad, (DALYS) en España, elaborada por el Institute for Health Metrics and Evaluation de la Universidad de Washington.

Causas principales de DALYs por factores de riesgo claves. España, 2015

Recientemente, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha elaborado un informe para evaluar el impacto de la Ley de Medidas Sanitarias frente al Tabaquismo  en cuestiones relacionadas con el consumo y venta de tabaco, las enfermedades relacionadas con este consumo, la exposición al humo ambiental de tabaco y la oferta de los servicios sanitarios y poder conocer de primera mano la situación en nuestro país.

Este análisis contempla la evolución de indicadores en los últimos 4 años. Los datos reflejan que se ha producido una reducción del consumo de tabaco en población adulta de dos puntos (25,4% en 2014 frente al 27% de 2011). La disminución ha sido diferente por sexo. En la población femenina se ha reducido el porcentaje de fumadoras en 2,3 puntos en los dos últimos años, situándose actualmente en un 20,5%. En el caso de los hombres la reducción de los dos últimos años ha sido menor, situándose la prevalencia de hombres fumadores el año 2014 en un 30,4% frente al 31,4% en 2012 y al 35,3% en el año 2009. Por clase social, se puede comprobar que a nivel nacional existe mayor consumo de tabaco en clases más desfavorecidas. Y donde en el colectivo que más se ha incrementado el consumo ha sido en mujeres con situación social más deprimida, en las que ha habido un incremento del consumo de 3,6 puntos, situándose el porcentaje en un 22,7% de fumadoras.

Fuente: II Informe a las Cortes Generales de evaluación del impacto sobre la salud pública de la Ley 42/2010 Periodo 2011-2014

Los datos también reflejan una disminución del número de cigarrillos consumidos al días, del porcentaje de grandes consumidores de tabaco y un aumento de personas exfumadoras, en ambos sexos. La edad media de inicio de consumo de tabaco se encuentra algo superior en 17,4 años.

En el caso de la población juvenil los datos de la Encuesta ESTUDES reflejan un descenso del consumo de tabaco, que se mantiene desde hace unos 10 años, aunque en los últimos años de manera menos destacable, situándose actualmente el porcentaje de escolares fumadores diarios en un 8,9%, y en un 38,4% el porcentaje de menores que han fumado alguna vez en la vida.

Fuente: Encuesta ESTUDES, 2014. Observatorio Español Sobre Drogas.

A nivel regional, este descenso en el consumo de tabaco también se ha experimentado, tal y como mostró el Director General de Salud Pública y Adicciones en la IV Jornada de Control y Tratamiento del Tabaquismo de la Región de Murcia, especialmente en hombres adultos, no así en mujeres donde se ha detectado un incremento de consumo que refleja la necesidad de impulsar medidas con perspectiva de género en nuestra comunidad.

Un punto fuerte de la Ley de tabaco de 2011 que se destaca en el informe ha sido la amplia reducción de la exposición al humo de tabaco que se ha producido en espacios de hostelería, desde su entrada en vigor en enero de 2011. Aun así, los estudios muestran que casi la mitad de escolares conviven en hogares donde se fuma diariamente, lo que refleja el riesgo que tienen de estar expuestos al humo de tabaco y a los perjuicios en su salud que esta situación puede conllevar.

Otros datos que nos muestran los efectos positivos de las medidas de control de tabaco son los registros de enfermedad y de ingresos hospitalarios. Así el informe refleja una reducción de las tasas de ingresos por algunas de las patologías asociadas a la exposición al humo de tabaco como son el infarto agudo de miocardio, cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular, especialmente justo después de la aplicación de la ley en el año 2011, y no tanto los años posteriores. En cuanto a la mortalidad asociada al tabaquismo, el informe recopila distintos estudios que reflejan una reducción en las muertes por infarto, y a causa de la exposición al humo de tabaco, tras la entrada en vigor de las leyes de tabaco. Estos resultados son coherentes con los datos de mortalidad asociada al tabaquismo que ha publicado el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, según los cuales anualmente fallecen en España casi 52.000 personas por causas relacionadas con el tabaco. Un 13% de todas las muertes están relacionadas con tabaco en población mayor de 35 años, porcentaje que se incrementa al 23% en población entre 35 y 65 años. Este informe refiere que las muertes a nivel global se han reducido respecto a años previos, no así en las mujeres donde se observa un incremento.

Fuente: Muertes atribuibles al consumo de tabaco en España, 2000-2014. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2016.

La población ha aceptado de buen grado esta medida de salud pública, y así lo expresa el Barómetro Sanitario 2012. Incluso refieren asistir en mayor medida a centros de restauración y hostelería, no existiendo un impacto negativo de la legislación en este sector como se había vaticinado antes de la entrada en vigor de la Ley. Además, se está demandando una ampliación de entornos sin humo de tabaco en espacios abiertos, tal y como se puede interpretar la respuesta del Barómetro del año 2014 en relación a la percepción del cumplimiento de la ley en alrededores de centros sanitarios y educativos. De la misma manera, se apoyan las medidas adoptadas en cuanto a la regulación de los cigarrillos electrónicos y al resto de iniciativas de prevención del tabaquismo, estando mayoritariamente a favor de que se aumenten las medidas de prevención y control. 

En relación a la asistencia, el informe refleja que hay diferentes servicios y programas para dejar de fumar en las distintas Comunidades Autónomas, si bien, el porcentaje de personas que reciben ayuda de un profesional sanitario para dejar de fumar es muy baja; cuestión importante a mejorar.

En estos últimos años también se ha detectado una fuerte reducción de la venta de productos de tabaco, especialmente entre los años 2011 y 2013, no así en 2014 donde la reducción ha sido mínima. Ha de tenerse en cuenta, por otra parte, que desde el año 2010 el precio medio de venta del tabaco ha aumentado paulatinamente. Esta es una importante medida de salud pública que ha mostrado eficacia para reducir el consumo, especialmente en población juvenil y entre personas más desfavorecidas  y que continúa siendo necesario aplicar para obtener resultados con perspectiva de equidad.  

En definitiva, el informe refleja que las leyes de tabaco están contribuyendo a reducir el consumo y el impacto negativo en la salud, tal y como ya habíamos comentado anteriormente en otras entradas. Sin embargo, también muestra que se está estabilizando las mejorar en salud pública y por tanto, se hace necesario la incorporación de medidas extras de control y prevención del consumo de tabaco (como campañas en medios de comunicación de masas, programas educativos, apoyo a la cesación, políticas de etiquetado  y precios, ampliación de espacios sin humo, etc.) para favorecer el cumplimiento de los objetivos marcados por instituciones sanitarias internacionales, y especialmente para conseguir la finalidad última: reducir las devastadoras consecuencias sanitarias y sociales que produce el consumo de tabaco.

Para finalizar esta reflexión, y contribuir a mejorar el empoderamiento de la población en relación al consumo de tabaco, os recordamos que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad está facilitando información y recursos a la población a través de la página Web de Estilos de Vida Saludable); y a los profesionales sanitarios, a través de la Estrategia de Promoción de Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud, para que desarrollen consejo sanitario vinculado a recursos comunitarios que fomenten la cesación tabáquica.

http://www.estilosdevidasaludable.msssi.gob.es/

Entrada realizada por Adelaida Lozano Polo, enfermera del Programa de Información sobre Tabaquismo de Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Dirección General de Salud Pública y Adicciones de la Consejería de Sanidad.

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