Influencia de la publicidad en la alimentación infantil

El sobrepreso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud. Hace años, la obesidad fue declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una epidemia mundial que afecta a personas adultas y a niños. En la infancia y adolescencia es especialmente preocupante pues, además de las repercusiones futuras en la salud, resulta difícil encontrar una forma simple de medir el sobrepeso y la obesidad, porque su organismo sufre una serie de cambios fisiológicos a medida que van creciendo.

Son muchos los estudios que ponen de manifiesto la obesidad y el sobrepeso infantojuvenil. En el último Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad (Aladino 2015)realizado en nuestro país, se observó una prevalencia de obesidad y sobrepeso del 41,3%. En la Región de Murcia un estudio realizado en 2012 habla de un 43.7% de prevalencia de sobrepeso y obesidad en niños de entre 2 y 14 años. En este mismo estudio se habla de una alta prevalencia de sobrepeso y obesidad en España, sobretodo en el sur y este del país.

La importancia del control del peso en la infancia radica en su vinculación con diversos problemas de salud, tanto durante la niñez como en etapas posteriores de la vida. Según la OMS es probable que el sobrepeso se vaya arrastrando hasta la edad adulta, y esta condición aumenta el riesgo de sufrir diferentes problemas de salud física, como diabetes de tipo 2, enfermedad cardiovascular, trastornos musculo-esqueléticos (dolor articular y muscular), movilidad y equilibrio reducidos, apnea obstructiva del sueño, asma e inicio temprano de la pubertad. Además, la estigmatización, la discriminación y el acoso son consecuencias psicosociales de la obesidad infantil que pueden dar lugar a autoestima baja, aislamiento social, bajo rendimiento escolar y desánimo general, como depresión, sentimiento de culpa hacia sí mismo, vergüenza e indefensión.

El origen de la obesidad y sobrepeso es multifactorial. El Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC) destaca, como factores que aumentan el riesgo de obesidad infantil:

  • Factores alimentarios: ingesta de comidas grandes y bebidas azucaradas.
  • Factores conductuales: picoteo frecuente, no dormir las horas suficientes, demasiadas horas delante de la pantalla.
  • Factores del entorno físico: escasa actividad física, entorno “obesogénico” que estimula las conductas alimentarias no saludables.
  • Factores sociales: estrés familiar, patrones alimentarios y de actividad de familiares no saludables, nivel socieconómico bajo.
  • Factores psicológicos: impulsividad, depresión, autoestima y ansiedad.
  • Factores géneticos.
  • La nutrición durante el embarazo y los primeros años de vida.

Podemos comprobar cómo, aunque la alimentación y el ejercicio físico son los principales factores de riesgo para padecer obesidad, las conductas de las personas están influenciadas por numerosos agentes, siendo la publicidad uno de los más analizados en la actualidad, por el importante impacto que tiene en los hábitos de las personas, más allá de lo relativo a la compra de productos.

Investigadores de la Universidad de Sevilla han realizado en 2016 un “Análisis de contenido de la publicidad de productos alimenticios dirigidos a la población infantil” con el objetivo de conocer los contenidos y los mecanismos de persuasión utilizados en los anuncios de productos alimenticios procesados dirigidos al público infantil en Andalucía, comparándolos con los dirigidos al público adulto.

Según este estudio, en la infancia los mensajes publicitarios pueden persuadir determinadas conductas, sobre todo cuando se muestra contenido emocional o fantástico. Por otra parte coincide que la publicidad con estas características suele ser la que promociona alimentos con valor nutricional más bajo y menos saludable.

El artículo concluye diciendo que la mayoría de los estudios analizados relacionan la exposición de la infancia a la televisión y a los anuncios con una mayor ingesta de alimentos poco saludables y con un incremento de las tasas de obesidad y sobrepeso infantiles.

La utilidad práctica de este estudio debe entenderse desde el punto de vista de las políticas de salud pública y gestión sanitaria, ya que la publicidad utiliza recursos que influyen poderosamente en los estilos de vida.

Para contrarrestar el efecto negativo de la publicidad, desde EUFIC se proponen diversas medidas que contribuyen a desarrollar hábitos saludables en el entorno escolar. Entre estas medidas se propone:

  • Fomentar la alimentación saludable: proporcionar almuerzos equilibrados y refrigerios nutritivos.
  • Incluir opciones saludables en las máquinas expendedoras (por ejemplo, nueces, fruta seca y tortitas de arroz).
  • Facilitar el acceso al agua potable gratuita.
  • Impartir educación física diaria y obligatoria.
  • Crear patios disponibles y accesibles, animar a los niños a mantenerse activos durante los descansos y la hora del almuerzo.
  • Atribuir importancia a la educación sanitaria dentro del aula. Incluir actividades interactivas, como clases de cocina, para formar a los niños en materia de nutrición y opciones de alimentación saludables.

Además, en el Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil (OMS, 2016), el comité de expertos propone que los consumidores exijan a los gobiernos “que tomen medidas en pro de un tipo de vida saludable y se abstenga de dirigir a los niños propaganda para la venta de alimentos y bebidas azucaradas perjudiciales para la salud”.

Por otra parte, el entorno escolar es especialmente sensible a las influencias de la publicidad. En este mismo informe se recomienda promover entornos escolares saludables, además de la promoción de conocimientos básicos en materia de salud, alimentación, nutrición y actividad física en niños, niñas y adolescentes en edad escolar.

En este sentido, España está desarrollando políticas de salud pública dirigidas a prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, como la Ley 17/2011 de Seguridad Alimentaria y Nutrición,  que establece medidas especiales dirigidas a la promoción de una alimentación saludable y del ejercicio físico y para el control de la publicidad en el ámbito escolar (artículo 40) y, en la Región de Murcia, el Decreto 97/2010, por el que se establecen las características nutricionales de los menús y el fomento de hábitos alimentarios saludables en los Centros Docentes no Universitarios.

Entrada realizada por: Ana Belén Gómez Bernabé, Enfermera Interna Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria; Pablo Ortiz Asenjo, Enfermero Interno Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria y Fuensanta Martínez Moreno. Enfermera. Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Consejería de Salud.

Fuentes:

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