Dolor de espalda en escolares: situación actual

El cambio en los estilos de vida de las familias, el aumento de las actividades de ocio sedentario y el exceso de actividades extraescolares hace que hoy en día los niños y niñas tengan muchas menos oportunidades para moverse. Si a esto le sumamos la falta de espacios verdes en las ciudades y el aumento de inseguridad en las calles, entenderemos porqué los escolares de hoy son más sedentarios que en el pasado. Este sedentarismo, así como la adopción de hábitos posturales incorrectos, puede contribuir al aumento de dolor de espalda inespecífico que se observa en escolares.

El dolor de espalda inespecífico es aquel que se produce por un mal funcionamiento de la musculatura, asociado habitualmente a una limitación de la movilidad e influenciado por las posturas y movimientos y que no es debido a una enfermedad general o sistémica (infecciones, cáncer, enfermedades reumáticas, osteoporosis, etc.). Los estudios nos muestran que el porcentaje de niños y niñas que han padecido dolor de espalda aumenta a partir de los 10 años de edad y, alrededor de los 15 años encontramos que el porcentaje de jóvenes con dolor de espalda es similar al de adultos. Este dato es importante, puesto que los adolescentes que padecen dolor de espalda a diario, pueden padecerlo de forma crónica en la edad adulta.

En España, se realizan periódicamente estudios que monitorizan tanto las conductas relacionadas con la salud como los estilos de vida de la población escolarizada. Estas encuestas oficiales aportan información relevante para planificar y evaluar actuaciones en el ámbito sanitario y educativo. Sigue leyendo

Salud Sexual, ¿de qué hablamos?

Estamos acostumbrados a ver los libros de anatomía separados por órganos, segmentos del cuerpo o sistemas. Quizás esto nos ha generado un concepto fragmentado del ser humano. Como si sus partes funcionaran por separado.

Nada mas lejos de la realidad. Somos un todo en constante interacción: fluidos, señales eléctricas, emociones, músculos, movimiento y reposo; todo fluyendo en una dirección dentro de ese continuo entre la salud y la falta de la misma.

La sexualidad es una parte mas de ese TODO que compone nuestro “Yo soy”. Y una parte muy importante. En nuestra cultura occidental asociamos la sexualidad al aspecto más físico y al concepto de placer desde la esfera mas sensitiva. Sin embargo, la sexualidad no deja de ser una forma de comunicación con nuestro propio YO y un encuentro con el OTRO. El amor, el afecto y la intimidad sexual son parte de este lenguaje y juegan un papel importante en las relaciones saludables. De esta buena comunicación depende que nos sintamos satisfechos o no con nuestra esencia de quiénes somos, que se forja desde el comienzo de la vida y cesa cuando ésta se extingue.

 ¿De qué hablamos cuando nos referimos a la “salud sexual”? Sigue leyendo