Cada movimiento cuenta

Bajo el lema “Cada movimiento cuenta”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publica las nuevas Directrices sobre actividad física y hábitos sedentarios, con el fin de obtener beneficios de salud significativos y mitigar los riesgos para la salud.

En este documento figuran una serie de iniciativas con recomendaciones dirigidas a todos los grupos de edad, niños, adolescentes, adultos y adultos mayores, así como para subpoblaciones, como mujeres embarazadas y en postparto, y personas que viven con enfermedades crónicas o discapacidad.

En un momento en el que muchas personas están obligadas a permanecer en casa debido a la COVID-19, estas nuevas directrices, hacen hincapié en que todas las personas, sea cual sea su edad y capacidades, pueden ser físicamente activas, y que “cada movimiento cuenta para mejorar la salud”.

Toda actividad física es beneficiosa y puede realizarse como parte del trabajo, el deporte y el ocio o el transporte (caminar, montar en bicicleta, usar escaleras en lugar del ascensor…), pero también a través del baile, el juego y las tareas domésticas cotidianas, como la jardinería y la limpieza.

El lanzamiento de estas nuevas directrices viene plasmado en el siguiente vídeo “Cada movimiento cuenta”. Enlace al vídeo

“La actividad física es buena para el corazón, el cuerpo y la mente”

 Este es otro de los principales mensajes que lanza la OMS para fomentar la actividad física y reducir los hábitos sedentarios, y es que, realizar una actividad física con regularidad puede prevenir y ayudar a manejar las cardiopatías, la diabetes de tipo 2 y el cáncer. Además, la actividad física puede reducir los síntomas de depresión y ansiedad, y mejorar la concentración, el aprendizaje y el bienestar en general.

 Algunas de las recomendaciones más destacables sobre cada uno de los grupos de población son:

  • Niños/as y adolescentes (de 5 a 17 años): deben realizar al menos una media de 60 minutos de actividad física diaria principalmente aeróbica de intensidad moderada a vigorosa a lo largo de la semana. Deben limitar el tiempo que dedican a actividades sedentarias, especialmente el tiempo de ocio que pasan delante de una pantalla.
  • Adultos (de 18 a 64 años): deben acumular a lo largo de la semana un mínimo de entre 150 y 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o bien un mínimo de entre 75 y 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad vigorosa, o bien una combinación equivalente de actividades de intensidad moderada y vigorosa.
  • Personas mayores (a partir de 65 años): deben realizar actividades físicas multicomponente variadas que den prioridad al equilibrio funcional y a un entrenamiento de fuerza de intensidad moderada o más elevada tres o más días a la semana para mejorar su capacidad funcional y evitar caídas.
  • Mujeres embarazadas y en puerperio (postparto): se recomienda hacer como mínimo 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada cada semana.
  • Adultos y personas mayores con afecciones crónicas (supervivientes de cáncer, personas con hipertensión, diabetes tipo 2, VIH…): aparte del mínimo a la semana indicado en adultos, se les recomienda realizar actividades de fortalecimiento muscular de intensidad moderada o más elevada para trabajar todos los grandes grupos musculares dos o más días a la semana, ya que ello reporta beneficios adicionales.
  • Niños/as y adolescentes con discapacidad: aparte de una media de 60 minutos de actividad física diaria principalmente aeróbica de intensidad moderada a vigorosa a lo largo de la semana. También deben incorporarse actividades aeróbicas de intensidad vigorosa y actividades que refuercen músculos y huesos al menos tres días a la semana.
  • Y, los adultos con discapacidad: deben acumular a lo largo de la semana un mínimo de entre 150 y 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o bien un mínimo de entre 75 y 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad vigorosa, o bien una combinación equivalente de actividades de intensidad moderada y vigorosa.

“Siempre se recomienda limitar el tiempo dedicado a actividades sedentarias y sustituirlo por más actividad física de cualquier intensidad”.

 

 

¿Qué se entiende por actividad moderada y actividad vigorosa?

La OMS define la actividad física moderada como aquella que requiere un esfuerzo moderado, que acelera de forma perceptible el ritmo cardiaco, por ejemplo caminar rápido, bailar y tareas domésticas. Y la actividad física intensa o vigorosa, la que requiere una gran cantidad de esfuerzo y provoca una respiración rápida y un aumento sustancial de la frecuencia cardíaca, por ejemplo footing, bicicleta y natación.

En este enlace de la OMS puedes ver más ejemplos: https://www.who.int/dietphysicalactivity/physical_activity_intensity/es/

Por último, la OMS señala que estas directrices por sí solas no producen un aumento del nivel de actividad física de la población. Y que, por tanto, deben tenerse en cuenta como un elemento más de un amplio marco de políticas que sirva para orientar la planificación de programas y normativas destinadas a promover la actividad física.

Más información:

Entrada realizada por Mª Ángeles Sánchez Morales, enfermera de Salud Pública. Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Salud de la Región de Murcia.

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