Comunidad Gitana y salud

Bandera del Pueblo Gitano

¿Qué es la desigualdad en salud?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el término desigualdad hace referencia a las diferencias en materia de salud que son innecesarias, evitables e injustas.

Los factores que influyen en la aparición de desigualdades en salud son:

  • La pobreza, mala alimentación, hogares hacinados e insalubres, etc.
  • La educación: dificultad de acceso.
  • Dificultad para acceder a los servicios sanitarios por las barreras geográficas, lingüísticas y/o culturales y organizativas (algunos servicios están organizados de una manera que no es aceptable o accesible para ciertos sectores de la comunidad).

Como alternativa frente a las desigualdades en salud, desde la OMS se plantea el concepto de “Equidad”. La equidad no hace referencia a un estado de salud igual para todas las personas (ya que existen factores no modificables que nos diferencian) sino al objetivo de facilitar oportunidades y recursos necesarios, reduciendo o eliminando los factores de desigualdad evitables e injustos.

Alcanzar la “Equidad en Salud” significa que las personas puedan desarrollar su máximo potencial de salud, independientemente de su posición social u otras circunstancias determinadas por factores sociales.

La equidad en salud implica que los recursos sean asignados según la necesidad.

Según el “Estudio comparativo de las Encuestas Nacionales de Salud a población gitana y población general de España, 2006”, realizado bajo el auspicio del Ministerio de Sanidad y Política Social, la comunidad gitana española se encuentra en una clara situación de desigualdad en salud, en comparación con el resto de la población.

La encuesta en hogares gitanos, enmarcada en el convenio entre el Ministerio de Sanidad y Política Social  y la Fundación Secretariado Gitano (FSG), ha sido aplicada a una muestra de 1.500 hogares gitanos.

Un valor añadido de este estudio reside en que la encuesta ha sido diseñada siguiendo el mismo modelo de la encuesta nacional de salud (ENSE), por lo que permite la realización de comparaciones entre la comunidad gitana y el total de la población española.

¿Cuáles son las principales conclusiones del estudio?

Las conclusiones del estudio muestran que en la población gitana hay una mayor prevalencia de enfermedades crónicas, mayor presencia de caries, mayor porcentaje de accidentabilidad y mayor presencia de factores de riesgo cardiovascular. Además, la  percepción sobre el estado de salud es más negativa en la población gitana de mayor edad frente a la población general.

Porcentaje de hospitalizaciones en el último año. Adultos

Por otra parte, hay un menor acceso a servicios no cubiertos por el Sistema Nacional de Salud o servicios orientados hacia la prevención. Sirva como ejemplo la peor salud buco-dental, la menor frecuencia de citologías y mamografías en las mujeres, y un peor acceso a medios técnicos como las prótesis auditivas o correctoras de problemas de vista. 

Porcentaje con obesidad. Mujeres

Mirando al futuro

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad coordina el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, un equipo multidisciplinar para trabajar la cuestión gitana que incluye, entre otros, al Grupo de Salud. Su prioridad es conseguir que las desigualdades que la población gitana sufre en materia de salud sean solucionadas en el plazo de una generación, una meta que se puede lograr con una adecuada orientación del conjunto de las políticas públicas que influyen en la salud, en especial las sanitarias y las de sectores como el empleo, la vivienda, la educación, el urbanismo y otras.

Fuentes:

Equidad en salud y Comunidad Gitana [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad [Consultado 25 de abril de 2014]

Hacia la equidad en salud: Estudio comparativo de las Encuestas Nacionales de Salud a población gitana y población general de España, 2006. Madrid: Ministerio de Sanidad y Política Social; 2009

Población gitana [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad [Consultado 25 de abril de 2014]

Entrada realizada por Fuensanta Gual López, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

 

Cribado en el cáncer de colon y recto familiar

El cáncer colorrectal (CCR) es una de las neoplasias más frecuentes en los países occidentales. En España, según datos de 2012 de la Agencia Internacional para la investigación en cáncer, es el tumor más frecuente, seguido del cáncer de próstata y de pulmón. No obstante, las posibilidades de supervivencia son muy grandes si se detecta a tiempo.

Muchos de los factores de riesgo del cáncer colorrectal están relacionados con el estilo de vida; la falta de actividad física, la alimentación pobre en fibra, frutas y verduras y rica en grasas, el sobrepeso y la obesidad, el consumo de alcohol y tabaco son factores que aumentan el riesgo de contraer cáncer colorrectal, sobre todo a medida que la persona envejece: más del 90% de los casos de cáncer diagnosticado corresponden a personas de 50 años o más.

Otros factores de riesgo son la existencia de enfermedades como la Enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. O la existencia de antecedentes familiares de cáncer colorrectal, o síndromes hereditarios de origen genético, como el síndrome de Lynch.

La mayoría de cánceres de colon, un 65-85% son esporádicos, entre un 10-30% son de agregación familiar (cánceres que se acumulan en una familia por varias razones, como pueden ser compartir el mismo estilo de vida, exposiciones ambientales, etc.) y un 5-10% son de predisposición hereditaria. 

Puesto que los individuos con antecedentes familiares de CCR presentan un riesgo incrementado de desarrollar esta neoplasia y que este riesgo está condicionado por el grado de parentesco, el número de familiares afectados y la edad de diagnóstico, las personas afectadas deben hablar con sus médicos sobre la necesidad de comenzar las pruebas de cribado a una edad temprana y/o hacerlas con más frecuencia. 

Las guías de práctica clínica de prevención del cáncer colorrectal ayudan a los profesionales sobre como realizar el seguimiento según las características de las personas afectas. Algunas recomendaciones sobre el cribado en el cáncer colorrectal familiar son:

  1. En la historia clínica de cualquier individuo debe recogerse la eventual presencia de antecedentes familiares de CCR o adenomas colorrectales en 2 o 3 generaciones.
  2. El número de familiares afectos, el grado de parentesco y la edad en el momento del diagnóstico de CCR determinarán la estrategia de cribado que se seguirá.
  3. Los individuos con historia familiar de CCR deberían iniciar el cribado mediante colonoscopia a partir de los 40 años de edad, o 10 años antes de la edad de diagnóstico del familiar afecto más joven.

Fuentes:

  • Grupo de trabajo de la guía de práctica clínica de prevención del cáncer colorrectal. Actualización 2009. Guía de práctica clínica. Barcelona: Asociación Española de Gastroenterología, Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, y Centro Cochrane Iberoamericano; 2009. Programa de Elaboración de Guías de Práctica Clínica en Enfermedades Digestivas, desdela Atención Primariaala Especializada: 4.  
  • Segnan N, Patnick J, von Karsa L, et al. European guidelines for quality assurance in colorectal cancer screening and diagnosis. 1ª ed. Luxembourg: European Commission, Publications Office of the European Union; 2010

Entrada realizada por Mª Rita Torres Tortosa, enfermera de Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

Promoción de la Donación y Trasplantes de Órganos

Si hay algo que caracteriza la actividad trasplantadora es que, a diferencia de otros tratamientos médicos, aunque tengamos todos los medios hospitalarios y de recursos humanos si no hay donación no hay trasplante;  es por ello que necesitamos de todo el concurso de la sociedad, de su solidaridad, para que se lleve a cabo ésta actividad que salva vidas y mejora la calidad de vida de los pacientes, de ahí la necesidad de incidir en campañas de promoción de la donación. 

El trasplante de órganos es la sustitución de un órgano o tejido enfermo por otro sano y es a menudo la única alternativa de vida de muchos pacientes que están en lista de espera de un trasplante. 

La promulgación de normativa legal ( Ley española de trasplantes del año 1979 aún vigente y  Real Decreto 426/1980 que desarrolló la Ley, que legalizó el principio de Muerte cerebral y el consentimiento presunto “todo español es donante si en vida no ha dispuesto lo contrario”) sentó las bases para el desarrollo de los programas de donación y trasplantes; pero no es hasta el año 1989 con la creación de la Organización Nacional de Trasplantes, organismo técnico del Ministerio de Sanidad, Servicio Sociales e Igualdad, que supo potenciar lo mucho y bueno que había en España en materia de trasplantes, cuando España pasó a liderar las tasas de donación y trasplante a nivel mundial. 

Es importante reseñar los principios que rigen la Ley Española de trasplantes:

  • Altruismo: procurar el bien ajeno.
  • Solidaridad: atiende al principio de equidad y justicia distributiva en el acceso a un trasplante.
  • Gratuidad: no existirá compensación alguna por la donación ni se cobrará nada al receptor de un trasplante.
  • Información riesgo/beneficio.
  • Consentimiento informado de forma expresa, libre y consciente en caso de la donación de vivo.
  • Comprobación de la no oposición de los fallecidos.
  • Finalidad terapeútica de la donación. 

Aquellas personas interesadas en ser donantes de órganos y tejidos a su fallecimiento sólo tienen que comunicárselo a su familia o personas allegadas, de ellas se espera que respeten la voluntad del fallecido. Siempre se va a pedir el consentimiento para la donación, en primer lugar porque es una manera de conocer la voluntad del fallecido y en segundo lugar por respeto al duelo de la familia.

Donar tus órganos es...dar vidaPara que una persona pueda ser donante tiene que fallecer en un hospital, en una U.C.I./reanimación, donde se puede realizar el diagnóstico médico-legal de la muerte cerebral y se pueda llevar a cabo la preservación de los órganos para que puedan ser trasplantados en las mejores condiciones al receptor más adecuado. 

Existe también la “tarjeta de donante” que es un testimonio en vida de decisión de la persona, pero que no tiene una validez legal: si en un momento dado no está interesado, rómpala y comuniquéselo a su familia. Ésta tarjeta se puede solicitar en la Coordinación Regional de Trasplantes de la Consejería de Sanidad y Política Social o en los hospitales de la Región. 

 Asimismo en el Documento de Instrucciones Previas, que sí tiene una validez legal, una persona manifiesta de forma anticipada los deseos o instrucciones que, sobre las actuaciones médicas, se deberán tener en cuenta en caso de encontrarse en una situación en la que las circunstancias no le permitieran expresar libremente su voluntad, podrá hacer constar la decisión respecto a la donación de órganos. 

La población española en general es favorable a la donación, de hecho tenemos la mayor tasa de donación del mundo y consecuentemente de trasplantes, sin embargo hay que seguir incidiendo en disminuir las “negativas a la donación” mediante campañas de promoción: centros de Atención Primaria, Escuelas, Universidad, actuando sobre la sociedad en general proporcionando una adecuada información que facilite una actitud favorable a la donación. 

Fuentes:

Entrada realizada por Mª del Mar Rodríguez Martínez, enfermera de Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

La eficacia del cribado mamográfico ¿cuestionada?

Recientemente se ha publicado en el British Medical Journal, una de las más importantes revistas médicas del mundo, los resultados de un ensayo canadiense (el Canadian National Breast Study –CNBSS-), realizado con el objetivo de comprobar si el cribado mediante mamografía es eficaz en de la prevención del cáncer de mama en mujeres. La conclusión del estudio es que la mortalidad por cáncer de mama, en el grupo que se hace las mamografías es igual que en el grupo que no se las hace. Este resultado ha tenido cierto impacto y está siendo utilizado por determinados grupos, para promover la suspensión de los programas institucionales de prevención del cáncer de mama, basados en el cribado sistemático mediante mamografía.

Programa de Prevención de Cáncer de Mama¿Cuál es la novedad de estos resultados? Pues, después de 25 años de seguimiento, sus resultados siguen siendo los mismos que publicaron en los años 1992, 2000 y en el 2002. En todas los artículos publicados por los autores de este estudio, las mujeres que al entrar al ensayo tenían entre 40 y 49 años presentan una mortalidad ligeramente superior en el grupo que se hacen la mamografía, en tanto que en las que tenían entre 50 y 59 años la mortalidad es ligeramente inferior aunque, tanto en uno en otro caso, no hay diferencias estadísticamente significativas. En definitiva, no hay nada nuevo en estos resultados, salvo que el tiempo los confirma. 

Entonces, si esto es conocido desde fecha tan temprana (1992) ¿porqué se sigue recomendando el cribado mediante mamografía para prevenir el cáncer de mama? Porque este no es el único estudio realizado. De hecho hay otros siete ensayos comunitarios aleatorios, cuyos resultados varían entre sí. Cuando se analizan en conjunto (metanálisis se denomina esta técnica), muestran  una  disminución clara de la mortalidad por cáncer de mama en el grupo asignado a mamografía en mujeres entre 50 y 74 años, más dudosos en mujeres entre 40 y 49 años y no se recomiendan, de forma genérica a toda la población femenina, en menores de 40 años.   

En cualquier caso, todos somos conscientes de que la prevención, cualquier prevención, tiene riesgos, por eso hay grupos de trabajo que revisan sistemáticamente los resultados de las investigaciones y ofrecen recomendaciones. En España la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC), en concreto el grupo que trabaja en cáncer del Programa de Actividades de Prevención y Promoción de la Salud (PAPPS), en su última revisión (2012) mantiene la recomendación del cribado mamográfico en mujeres mayores de 50 años. Dos instituciones de referencia a nivel mundial en prevención de enfermedades, mantienen la misma recomendación. En efecto, tanto el United States Preventive Services Task Force (USPSTF) estadounidense,  en su informe de 2009, como el Canandian Tasc Force in Preventive Health Care (CTFPHC) en su revisión de 2011 mantienen estas recomendaciones, a pesar de los resultados negativos  de los ensayos realizados entre mujeres canadienses.

Por  último, todas estas instituciones se obligan a revisar periódicamente sus conclusiones, incorporando los resultados de las investigaciones más recientes. Así la USPSTF ha iniciado en 2013 una nueva revisión cuyos objetivos y metodología han estado expuestos al debate público entre noviembre y diciembre de 2013. Aún no han presentado sus nuevas recomendaciones, por lo que cabe suponer que se valorarán los resultados del artículo objeto de este comentario. 

En conclusión, los resultados de este estudio relativos a la mortalidad por cáncer de mama no son una novedad, son conocidos desde 1992 y han sido incorporados en todas las revisiones realizadas desde entonces, por lo que no se justifica suprimir los programas institucionales de cribado basados en mamografías periódicas, aunque haya de tenerse en cuenta en futuras revisiones.

Entrada realizada por Francisco Pérez Riquelme, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.  Coordinador del Programa de Prevención del Cáncer de Mama. Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular

Hoy, 14 de marzo, se celebra el Día Europeo de la Prevención del Riesgo Cardiovascular con el objetivo de poner en conocimiento de la población los principales factores de riesgo implicados en la aparición de las enfermedades cardiovasculares y promocionar las medidas de salud y estilos de vida encaminados a evitarlos o reducirlos.

Clásicamente,  los principales  factores de riesgo a evitar han sido el tabaquismo, el aumento del colesterol, la hipertensión, la diabetes sin control, la obesidad y el sedentarismo; sin embargo, diferentes sociedades científicas alertan  de la importante contribución que suponen otros factores menos conocidos como  la apnea del sueño, el estrés, la contaminación, el consumo de drogas y la presencia de enfermedad cardiorenal.

La Organización Mundial de la Salud recuerda que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en todo el mundo y que el 80% de las muertes prematuras que ocasiona este conjunto de enfermedades se podrían evitar siguiendo un estilo de vida saludable que conlleve la reducción de los factores de riesgo mencionados.

Las medidas preventivas recomendadas para reducir el riesgo de padecer una  enfermedad cardiovascular son principalmente:

  • Evitar el tabaquismo activo o pasivo
  • Evitar la obesidad y sobrepeso
  • Mantener una dieta sana y equilibrada
  • Realizar ejercicio físico a diario
  • Llevar un control adecuado de las enfermedades crónicas, como la hipertensión, diabetes e hipercolesterolemia

Para mas información consulte:

Entrada realizada por Inmaculada Castro Rodríguez. Medico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Técnica de Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social.