Consejos para unas vacaciones infantiles saludables (II)

Siguiendo con la entrada anterior, vamos a dar varias recomendaciones y consejos que nos pueden ayudar a prevenir algunas situaciones de riesgo que aumentan su incidencia con la llegada del verano.

Accidentes de tráfico:

  • Es importante que, en los vehículos, se utilice siempre un sistema de retención infantil homologado, adecuado a la talla y peso del menor, ya que en caso de accidente puede salvar su vida, o en caso de lesiones, que éstas sean  menos graves.
  • Los niños y niñas con altura igual o inferior a 135 cm deberán utilizar SIEMPRE un sistema de retención homologado y adaptado a su peso y altura, y viajar SIEMPRE en los asientos posteriores. No obstante, es recomendable seguir utilizando silla con respaldo hasta que alcancen los 150 cm de altura.
  • Sujetar la silla a un sistema estandar de fijación de seguridad Isofix; es más seguro que sujetarla al cinturón.
  • Asegurarse de que la silla está bien anclada y sujeta al vehículo.
  • Colocar la silla el mayor tiempo posible en sentido contrario al de la marcha
  • No bajar la guardia en trayectos cortos, pues son los que mayor siniestralidad tienen.
  • Dar ejemplo, y ponerse el cinturón de seguridad.

Fuente: Dirección General de Tráfico. Sistemas de Retención Infantil

Intoxicaciones alimentarias: Sigue leyendo

Por una alimentación más saludable, una escuela sin publicidad

La evidencia científica señala la obesidad como uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas entre ellas la diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades del aparato locomotor y algunos cánceres como el de colon, endometrio y mama. La obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Pero además de estos riesgos futuros, los niños y niñas con obesidad sufren dificultad respiratoria, mayor riesgo de fracturas e hipertensión, y en ellos ya pueden detectarse signos de enfermedad cardiovascular en sus fases más iniciales, así como las condiciones previas al desarrollo de diabetes. Además la obesidad en la infancia tiene importantes efectos psicológicos derivados del rechazo y discriminación social, como baja autoestima, depresión y ansiedad.

En las últimas décadas estamos asistiendo en todo el mundo a un aumento alarmante de la proporción de niños y niñas que presentan obesidad o sobrepeso, tanto en países de ingresos altos como bajos. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Banco Mundial y UNICEF, en 2014 el 6,1% de la población infantil del mundo tenía sobrepeso. En Europa esta proporción aumentó del 5,2% en 1990 al 12,6% en 2014. En el Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad (ALADINO) 2013  realizado en nuestro país, se observó que un 43,0% de los escolares que participaron presentaban exceso de peso, sobrepeso y obesidad, de acuerdo con los criterios de la OMS.

Para prevenir la obesidad es fundamental promover hábitos de alimentación saludables y la realización de ejercicio físico, especialmente en las primeras etapas de la vida. La OMS, en el recientemente publicado informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil hace especial hincapié en la importancia de estas estrategias preventivas. Los centros educativos son escenarios ideales para la promoción de la salud en la población infantil, por ello este informe incluye entre sus recomendaciones “aplicar programas integrales que promuevan entornos escolares saludables, conocimientos básicos en materia de salud y nutrición y actividad física en niños y adolescentes en edad escolar”. Sigue leyendo

5 raciones de fruta y verdura al día

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS):

  • Un consumo suficiente de frutas y verduras podría salvar hasta 1,7 millones de vidas cada año.
  • La ingesta insuficiente de frutas y verduras es uno de los 10 factores principales de riesgo de mortalidad a escala mundial.
  • Se calcula que la ingesta insuficiente de frutas y verduras causa en todo el mundo aproximadamente un 19% de los cánceres gastrointestinales, un 31% de las cardiopatías isquémicas (infarto y angina de pecho) y un 11% de los accidentes vasculares cerebrales.

Con el objetivo de fortalecer, promover y proteger la salud en el contexto de una dieta saludable, la OMS y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) lanzaron en Río de Janeiro, en noviembre de 2003, una iniciativa conjunta de promoción de las frutas y verduras que constituye una de las muchas medidas integradas en la aplicación de la Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud.

En septiembre de 2004 se celebró en el Centro de la OMS para la Salud y el Desarrollo, en Kobe (Japón), el primer taller conjunto OMS/FAO sobre las frutas, las verduras y la salud. Se reunieron más de 50 expertos en salud, nutrición, agricultura y horticultura, en su mayoría de países en desarrollo, que elaboraron un marco para la promoción de las frutas y verduras en los países.

El consumo de frutas y verduras variadas garantiza un consumo suficiente de la mayoría de los micronutrientes, de fibra dietética y de una serie de sustancias no nutrientes esenciales. Además, el aumento del consumo de frutas y verduras puede ayudar a desplazar los alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares o sal.

En el informe de una reunión consultiva de expertos organizada recientemente por la OMS y la FAO acerca de la dieta, la nutrición y la prevención de las enfermedades crónicas se recomendó como objetivo poblacional el consumo de un mínimo de 400 g diarios de frutas y verduras con el fin de prevenir enfermedades crónicas tales como las cardiopatías (enfermedades del corazón), el cáncer, la diabetes o la obesidad. El informe señala que los tubérculos como las patatas y la mandioca (yuca) no se deben contabilizar como fruta o verdura a estos efectos.

Una revisión internacional de alto nivel sobre el consumo de frutas y verduras y el riesgo de cáncer, coordinada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), concluyó que el consumo de frutas y verduras puede reducir el riesgo de cáncer, y en particular de cánceres gastrointestinales. El CIIC calcula que la fracción prevenible de cánceres debidos a una ingesta insuficiente de frutas y verduras oscila en todo el mundo entre el 5% y el 12%, y entre el 20% y el 30% en el caso de los cánceres gastrointestinales.

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Día Mundial de la Salud 2016: “Lucha contra el aumento de la diabetes”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) atendiendo al compromiso de salvaguardar la salud en el mundo, ha elegido como tema prioritario para 2016 una enfermedad cuya prevalencia va en aumento, como es la diabetes.

Existen principalmente dos formas de diabetes. El Tipo 1 que normalmente tiene su inicio durante la infancia o adolescencia y el Tipo 2 que comienza en la edad adulta y está relacionada con una mala dieta, obesidad, falta de ejercicio y consumo de tabaco; este último grupo representa aproximadamente el 90-95% de todos los casos de diabetes y se está extendiendo al mundo en vías de desarrollo a medida que van adoptando estilos de vida cada vez más consumistas.

Actualmente, la OMS y la Federación Internacional de Diabetes (IDF) consideran la diabetes como una “epidemia”, que representa una pesada carga para todas las sociedades en el mundo entero. Se estima que en este momento, el número de pacientes diabéticos se eleva a 366 millones aproximadamente y será la séptima causa de muerte para 2030. Además, los efectos negativos de esta enfermedad son el origen de una importante disminución en la calidad de vida de los pacientes sin controlar; éstos tienen un nivel inadecuado de la glucosa en sangre, lo que puede llevar a complicaciones graves como dolencias cardíacas, daños en el sistema nervioso y renal, accidente cerebrovascular y ceguera.

Teniendo en cuenta también que más del 80% de las defunciones tienen lugar principalmente en los países de ingresos medios y bajos, se hace necesario intensificar su prevención, mejorar la atención y reforzar la vigilancia de la enfermedad en estas poblaciones: Sigue leyendo

Recomendaciones sobre el consumo de azucar: un dulce debate con amarga controversia

Imaginemos un kilo de azúcar. Esta es aproximadamente la cantidad de azúcar que un adulto consume en menos de quince días. Según la OMS, España y Reino Unido son los mayores consumidores de azúcar en Europa, con un aporte diario de unos 80 gramos al día por persona, lo que supone aproximadamente el 17% de la ingesta calórica, muy superior a las nuevas recomendaciones de la OMS respecto al consumo de azúcar, que indican que su consumo no debe aportar más del 10% de las calorías diarias, tanto en niños como en adultos (12 cucharillas de café, 50 gramos), aunque lo ideal es que la cantidad de azúcar consumido quede por debajo del 5% del aporte calórico (seis cucharillas, 25 gramos).

El azúcar está presente en gran parte de los alimentos que comemos y no consideramos “dulces”; mientras que las bebidas azucaradas y golosinas son fuentes obvias, es posible que nos sorprenda saber que zumos, cereales, salsas de tomate frito, etc.  pueden contener altos niveles de azúcar, por lo que es muy útil conocer la composición en energía y nutrientes de los distintos alimentos. Para ello podemos utilizar distintas web como la Base de Datos Española de Composición de Alimentos.

Cada vez hay más evidencia de los efectos perjudiciales de los alimentos ricos en azucares, como por ejemplo las bebidas azucaradas. En 2015, un estudio de la Universidad de Harvard y el Imperial College de Londres entre otras instituciones, indicaba que 184.000 de muertes al año a nivel mundial podrían ser atribuibles al consumo de bebidas azucaradas: 133.000 muertes por diabetes, otras 45.000 por enfermedades cardiovasculares y 6.450 por diferentes tipos de cáncer. Sigue leyendo