Empoderando a las mujeres. Empoderando a la humanidad. ¡Imagínalo!

El próximo domingo 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha en la que, desde 1909 con distintas modificaciones, numerosos países del mundo dirigen una mayor atención a los derechos de las mujeres y a la igualdad de género.

Este año, la entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, ONU-Mujeres  ha lanzado la campaña “Empoderando a las mujeres. Empoderando a la humanidad. ¡Imagínalo!”. La finalidad es poner de relieve, 20 años después, la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, resultado de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de 1995.

Esta histórica conferencia permitió establecer la agenda para la consecución de los derechos de las mujeres. Aunque los logros alcanzados desde entonces han sido muchos, también persisten importantes y numerosas deficiencias. Algunos ejemplos: en el mundo mueren cada día 800 mujeres por causas relacionadas con el embarazo que pueden evitarse, una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia física o sexual y persisten prácticas que ponen en peligro la salud y la vida de las mujeres y las niñas, como el matrimonio infantil, la ablación genital femenina, las restricciones alimenticias, etc. Sigue leyendo

Consecuencias del Tabaquismo en la Salud: actualización de las evidencias científicas

Hemos oído en numerosas ocasiones que el consumo de tabaco es un importante problema de salud pública, de hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaco causa 1 de cada 10 muertes en adultos  y se cobra casi 6 millones de vidas anualmente. En España, en 2006 se estimó que fallecieron más de 58.000 personas a causa del tabaquismo (Hernández-García et al, 2010). Es decir, que diariamente fallecen unas 161 personas (124 hombres y 37 mujeres) por fumar.

De hecho, fumar es el estilo de vida que más mortalidad causa a nivel mundial, estando relacionado con 6 de las 8 principales causa de muerte. Esta situación es debida a dos cuestiones, por un lado a la elevada prevalencia del consumo de tabaco, aunque ha  ido disminuyendo en los últimos años, y por otro lado a los numerosos efectos perjudiciales para la salud que conlleva el tabaquismo.

Fuente: Organización Mundial de la Salud. Informe sobre la situación mundial de las enfermedades no transmisibles 2010, Resumen de orientación. OMS, Ginebra, 2011

Hace ya más de 50 años que se demostró que el consumo del tabaco provocaba enfermedades importantes. Gracias al informe del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (USDHHS) sobre el Tabaco y la Salud, emitido en 1964 y que recopilaba la evidencia al respecto, se iniciaron los programas de prevención y control. Sigue leyendo

Salud Inmigrantes

Salud Inmigrantes es un catálogo digital, elaborado por un grupo multidisciplinar e intersectorial de profesionales, que contiene recursos (folletos, guías, diccionarios, imágenes, dibujos y pictogramas, etc.) traducidos en varios idiomas para facilitar la comunicación de profesionales sanitarios con personas inmigrantes en la atención sanitaria.

Este recurso puede ser beneficioso para otros profesionales o agentes de salud que realicen acciones de promoción y educación para la salud dirigidas a inmigrantes o grupos de población general en el que se integren inmigrantes.

Salud Inmigrantes

Fuente:

Salud Inmigrantes

Entrada realizada por Manuela González Ros, documentalista del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social.

Recomendaciones sobre los cigarrillos electrónicos

El uso de los cigarrillos electrónicos se ha incrementado en los últimos años, especialmente debido a la creencia de que son inocuos o bien a que son una herramienta útil para dejar de fumar. Esta información es controvertida, por no decir que es falsa.

Por ello, y una vez analizada la información disponible por un grupo de expertos en tabaquismo, la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad y Política Social ha establecido unas recomendaciones, dirigidas a la población general, sobre el uso de los cigarrillos electrónicos; Las recomendaciones son las siguientes:

1. Se recomienda a toda la población, muy especialmente a menores y adolescentes, no usar los cigarrillos electrónicos.

¿Por qué?: El cigarrillo electrónico es un dispositivo que contiene sustancias que al ser inhaladas de forma reiterada son nocivas para la salud, entre ellas la nicotina o el propilenglicol. Los datos de los que disponemos actualmente sobre los cigarrillos electrónicos nos muestran que tienen efectos perjudiciales para la salud, especialmente a nivel respiratorio y, si llevan nicotina, también a nivel circulatorio.

2. Se recomienda no usar los cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina, en ningún espacio de uso público.

¿Por qué?: El vapor que se elimina al consumir cigarrillos electrónicos contiene componentes químicos que provienen de las sustancias incluidas en los cartuchos recargables. No se trata de simple vapor de agua. Los análisis realizados de estas sustancias muestran que algunas son tóxicas. Por ello se recomienda no usar los cigarrillos electrónicos y evitar la exposición a su vapor especialmente en el caso de menores, embarazadas y personas con problemas cardiacos.

3.      No se recomienda el uso de cigarrillos electrónicos para dejar de fumar.

¿Por qué?: A día de hoy, los cigarrillos electrónicos no han mostrado que sean un método válido para dejar de fumar y por eso no han sido aprobados por la Agencia Española del Medicamento. Existen métodos que si han demostrado ser eficaces para dejar de fumar y que están autorizados para su uso. Consulte a los profesionales sanitarios. Por otra parte sabemos que mantiene el gesto de fumar y por tanto dificulta el abandono de esta conducta.

Los cigarrillos electrónicos son mecanismos que sirven para inhalar vapores y eliminar un humo similar al del tabaco. Consiste en un dispositivo eléctrico, con una batería y un atomizador para calentar el aire, y un depósito o cartucho que contiene los ingredientes, así como una boquilla para inhalar.

Imagen: Saltó E. Taller Vaping & eCigarettes. En XII Jornadas SEDET: Abordaje del tabaquismo. Lo que hemos cambiado. Valencia: SEDET. 2013

Los ingredientes que contienen los cigarrillos electrónicos son muy variados, siendo el principal de ellos, en la mayoría de los casos, la nicotina. Para producir el efecto de vaporización y eliminación del humo contienen otros elementos y compuestos químicos, como el propilenglicol. Además se les añaden saborizantes de todo tipo: chocolate, frutas variadas, saborizantes específicos de marcas de tabaco, etc. Muchas estas sustancias están aprobadas para el uso humano, aunque por otras vías diferentes a la inhalatoria. Además todavía se desconoce su seguridad de uso tras calentarlas y al combinarlas.

Un importante tema a tener en cuenta son las sustancias químicas que se desprenden tras calentar todos estos ingredientes y que pasan a formar parte del vapor que se emite. Entre estas sustancias se han detectado, además de nicotina y propilenglicol,  otras similares a las existentes en el humo de tabaco, como nitrosaminas, formaldehido, acetaldehído, benzo(a)pireno, partículas PM2.5 y partículas metálicas (sodio, hierro, aluminio, cobre, magnesio, plomo, cromo, manganeso, potasio, zinc y níquel). Algunos de estos compuestos son cancerígenos.

La presencia de estas sustancias en el vapor del cigarrillo electrónico implica la contaminación de los espacios interiores, especialmente si hay varias personas usándolos, lo que se conoce como “vapeando”.

Diversos estudios han mostrado que el consumo de cigarrillos electrónicos puede tener efectos perjudiciales para la salud a corto plazo. Estos efectos son debidos a algunos de sus componentes:

  • Por un lado la nicotina, por si sola es un tóxico y una droga muy adictiva. El uso de cigarrillos electrónicos con nicotina conlleva los riesgos propios para la salud de esta sustancia: problemas en el sistema nervioso central, sistema endocrino, músculo-esquelético, sistema respiratorio, aparato gastrointestinal, efectos metabólicos o cardio-circulatorios, por ejemplo elevación de la tensión arterial, lesiones vasculares o el infarto.
  • Por otra parte, hay datos de que el propilenglicol a corto plazo irrita los ojos, la garganta y la vía respiratoria, no conociéndose todavía todos sus efectos a largo plazo, aunque se sabe que en niños expuestos aumenta el riesgo de asma.
  • La glicerina es una sustancia que se puede usar por vía oral, pero parece estar relacionada con neumonías graves al utilizarla por vía inhalatoria.

Así mismo, las investigaciones que hasta ahora se han realizado sobre la eficacia de los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar no aportan suficiente evidencia. No hay estudios sobre la seguridad y toxicidad de estos productos. Tampoco han sido aprobados por ninguna agencia de medicamentos.

Otra cuestión importante a tener en cuenta desde el punto de vista de la salud pública y la prevención del tabaquismo, es la relación que existe con el consumo de tabaco. Los datos que tenemos nos hacen pensar que se puede convertir en una nueva puerta de entrada al uso de drogas (nicotina, cannabis….).

La juventud está muy influenciada por la publicidad y por las modas. El cigarrillo electrónico está empezando a usarse en este colectivo bajo la falsa premisa de “salubridad”. Esto puede hacer que disminuya la percepción del riesgo y que se inicien en el consumo habitual de cigarrillos electrónicos, arrastrados también por la presión del grupo por querer usar las últimas nuevas tecnologías.  De esta manera, estaremos facilitando una nueva adicción hacia la nicotina, que de por sí sola ya es suficientemente tóxica.

Todas estas cuestiones nos hacen concluir que los cigarrillos no son inocuos, por tanto no son sanos y, al no conocer el alcance a largo plazo de su uso, no debemos recomendarlo. Tampoco se han de utilizar como método para dejar de fumar hasta que no se apruebe su uso, una vez demostrada su eficacia, seguridad y se hayan establecido las indicaciones y posología, tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud:

“Hasta que los sistemas de liberación de nicotina se consideren seguros y eficaces, y de calidad aceptable por un organismo regulador nacional competente, los consumidores deben ser advertidos fuertemente de no utilizar cualquiera de estos productos, incluyendo los cigarrillos electrónicos”

Para saber más:

Entrada realizada por Adelaida Lozano Polo, enfermera, técnica de Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social.

Tecnologías de la Información y la Comunicación y Salud

En los últimos años, el avance en las Tecnologías de la Información y la Comunicación(TIC) y sobre todo, la globalización en el uso de Internet han supuesto, tanto en lo profesional como lo personal, un cambio en nuestra manera de comunicarnos, de relacionarnos, de acceder a la información y de difundirla.

Además, ha permitido incorporar a nuestro vocabulario nuevos términos; expresiones como esalud, epaciente, emedicina, telemedicina, Salud 2.0, mHealth… son vocablos que nos encontramos frecuentemente en nuestro día a día. Y para aquellos nacidos y formados profesionalmente antes de la “revolución de Internet”, supone un nuevo reto para la formación continua y la actualización de conocimientos, por la necesidad de conocer el mundo de internet y adaptarnos a el.

Por empezar por algún sitio, empecemos por el principio: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de eSalud? La Organización Mundial de la Salud (OMS) en el documento Estrategia y Plan de Acción sobre e-Salud publicado en 2011, define la cibersalud, conocida también como e-Salud o e-Health, como el “apoyo que la utilización  costoeficaz y segura de las tecnologías de la información y las comunicaciones, ofrece a la salud y a los ámbitos relacionados con ella, con inclusión de los servicios de atención de salud, la vigilancia y la documentación sanitarias, así como la educación, los conocimientos y las investigaciones en materia de salud”.

Se definen también algunos componentes de eSalud, como son:

  • Registro médico electrónico (o historia clínica electrónica): Es el registro en  formato electrónico de información sobre la salud de cada paciente que puede ayudar a los profesionales de salud en la toma de decisiones y el tratamiento.
  • Telesalud (incluida la telemedicina): Consiste en la prestación de servicios de salud utilizando las TIC, especialmente donde la distancia es una barrera para recibir atención de salud.
  • mSalud (o salud por dispositivos móviles): Es un término empleado para designar el ejercicio de la medicina y la salud pública con apoyo de los dispositivos móviles, como teléfonos móviles, tabletas, dispositivos de monitoreo de pacientes y otros dispositivos inalámbricos.
  • eLearning (incluida la formación o aprendizaje a distancia): consiste en la aplicación de las TIC al aprendizaje. Puede utilizarse para mejorar la calidad de la educación, aumentar el acceso a la educación y crear formas nuevas e innovadoras de enseñanza al alcance de un mayor número de personas.
  • Educación continua en tecnologías de la información y la comunicación: desarrollo de cursos o programas de salud profesionales (no necesariamente acreditados formalmente) que facilitan habilidades en TIC de aplicación en la salud. Esto incluye los métodos actuales para el intercambio de conocimiento científico como la publicación electrónica, el acceso abierto, la alfabetización digital y el uso de las redes sociales.
  • Estandarización e interoperabilidad: la interoperabilidad hace referencia a la comunicación entre diferentes tecnologías y aplicaciones de software para el intercambio y uso de datos en forma eficaz, precisa y sólida. Esto requiere del uso de estándares, es decir, de normas, regulaciones, guías o definiciones con especificaciones técnicas para hacer viable la gestión integrada de los sistemas de salud en todos los niveles.

Tenemos aquí un amplio abanico de elementos, que engloba desde la utilización de las TIC para la consulta de información por usuarios y profesionales hasta su aplicación en la mejora de la planificación, la gestión, la prevención, investigación, promoción de la salud o en el diagnóstico o tratamiento.

Según datos de Internet World Stats, Web que recopila las estadísticas de uso de Internet a nivel mundial, en el año 2012 en España el 67.2% de la población utilizaba habitualmente Internet.

Centrándonos exclusivamente en la búsqueda de información sobre salud encontramos que el 61% de los internautas españoles utilizan Internet para buscar información sobre temas de salud (ej. enfermedades, lesiones, nutrición, etc.) llegando a valores del 67% en el caso del género femenino, como pone en evidencia la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los hogares 2013 del Instituto Nacional de Estadística.

Por tanto, Internet se ha convertido en muchos casos en la principal fuente de información sobre salud, incluso reemplazando a los médicos en esta función.

Son numerosas las Web de información sanitaria que podemos encontrar en la Red; por poner un ejemplo, Google nos proporciona más de cinco millones y medio de resultados al buscar el término “Salud”. Es un aluvión de información, que puede ser veraz o no, sobre salud; además, los medios sociales (blogs, wikis, redes sociales…) permiten canalizar valores, opiniones, actitudes, visiones, etc. que influyen en las personas y que promueven modelos de salud tanto positivos como negativos.

Para aquellos que nos dedicamos a la promoción y la educación para la salud, es cada vez más necesaria y casi obligada, la incorporación a nuestro quehacer cotidiano de estas herramientas. Tal como se recoge en el artículo e-Salud y vídeos on-line para la promoción de la salud, publicado por Gaceta Sanitaria en 2012,  los profesionales debemos tener claro que:

  • Cualquier contenido sobre salud que se quiera transmitir está presente en las redes sociales.
  • La redes sociales son una poderosa herramienta educativa por su uso cada vez más popular y su capacidad de influenciar.
  • La Red permite estar en contacto con los más jóvenes mejor que cualquier otro medio.

Como señalan los autores, es fundamental que los profesionales de la salud, gestores sanitarios, instituciones y organismos oficiales reconozcan la importancia de internet y las redes sociales y su utilidad a la hora de divulgar información sanitaria, conozcan qué información hay disponible online para poder estar preparados ante preguntas, dudas o consultas de pacientes y usuarios y  sean los primeros en dar respuestas a los temas de salud.

Insistir siempre en que todo lo que hay en la Red no es bueno y puesto que no existe hasta el momento una regulación de la calidad de la información sanitaria en Internet, es responsabilidad de las instituciones y de los organismos sanitarios educar, dar respuestas a los temas de salud que se plantean y abrir vías de comunicación más eficaces con los usuarios, que permitan a estos al menos mantener una postura crítica respecto a la información sobre temas de salud. Pero eso es tema para otros posts.

Otros enlaces de interés:

Entrada realizada por Fuensanta Martínez Moreno. Enfermera. Técnica de Salud Pública del  Programa de Educación para la Salud en la Escuela. Dirección General de Salud Pública.