NO SE RECOMIENDA EL USO DE GUANTES EN POBLACIÓN GENERAL PARA PREVENIR COVID-19

Con fecha 11 de mayo de 2020, la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH) ha publicado un manuscrito para poner de manifiesto, dentro del contexto de la pandemia por COVID-19, que el uso de guantes en población general es una medida NO recomendada por autoridades oficiales como la Organización Mundial de la Salud. No aporta una protección adicional respecto a la higiene de manos e, incluso, puede incrementar las posibilidades de transmisión de la enfermedad entre personas o a partir de superficies potencialmente contaminadas.

Las razones que desde la SEMPSPH se argumentan para realizar esta afirmación son las siguientes:

  1. NO SON NECESARIOS:
  • El virus no puede penetrar en la piel sana y, por tanto, no es posible la transmisión de la enfermedad de esta manera, siendo innecesario tener una capa adicional de protección con el uso de guantes.
  • Los guantes son tan susceptibles de contaminarse como la piel y quitárselos sin contaminarse las manos no es sencillo, por lo que requiere de una técnica específica.
  1. NO SE UTILIZAN CORRECTAMENTE:
  • Los guantes se deben utilizar exclusivamente cuando hay una indicación expresa (como es en los comercios para elegir frutas y verduras) y retirarlos inmediatamente tras finalizar la necesidad. Siempre debe hacerse higiene de manos antes y después de utilizar los guantes.
  • El hecho de que llevemos guantes no impide que, de igual forma que cuando tenemos las manos desnudas, nos toquemos la cara (para ajustarse las gafas o la mascarilla, apartarse el pelo…) y nos podamos infectar.
  • La higiene de manos sobre guantes es menos efectiva que sobre las manos. En un guante pueden quedar pliegues donde no acceden los productos de base alcohólica o el jabón; además, es posible que se erosione por los productos de limpieza, dejando lugares que pueden convertirse en potenciales reservorios de microorganismos.
  • Los guantes generan una falsa sensación de seguridad en el usuario. El llevarlos puestos puede hacer que no se tomen las precauciones para evitar el contacto con superficies potencialmente contaminadas y que no se realice una adecuada higiene de manos posteriormente.
  • Llevar guantes implica una pérdida de tacto, la contaminación pasa desapercibida. Por ejemplo, al tocar una barandilla sobre la que alguien haya estornudado, con el guante no se percibirá que está húmeda, por lo que se retrasará la higiene de manos y aumentarán las posibilidades de contagio o contaminación de otras superficies.
  • Cuando se usan guantes de forma habitual disminuye la frecuencia de la higiene de manos, lo que implica un incremento de los contactos de riesgo (contacto con superficies potencialmente contaminadas, contacto con la cara o con la mascarilla…).

La SEMPSPH recomienda la no utilización de guantes en la población general durante su actividad diaria habitual, así como el cese del ofrecimiento u obligación del uso de guantes a la entrada de los establecimientos y su sustitución por higiene de manos a la entrada y salida de los mismos.

La higiene de manos se puede realizar con agua y jabón o con productos de base alcohólica, como los que recoge la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios en la siguiente lista (actualizada a 8 de mayo de 2020):

El uso de guantes en determinados establecimientos no sanitarios debe quedar limitado a actividades muy concretas en su ámbito anterior (por ejemplo, selección de frutas y verduras).

 

REFERENCIA: Recomendaciones sobre el uso de guantes y la toma de temperatura en la población general. Sociedad Española de Medicina Preventiva y Salud Pública (11/05/2020). Disponible en: https://www.sempsph.com/es/noticias/118499-recomendaciones-sobre-el-uso-de-guantes-y-la-toma-de-temperatura-en-la-poblacion-general.html

 

Entrada realizada por Olga Monteagudo Piqueras, Médico Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y Carmen Florenciano Pérez, Enfermera Consejería Salud CARM.

RECOMENDACIONES SOBRE EL USO DE MASCARILLAS HIGIÉNICAS (NO SANITARIAS) Y SU “BUEN USO”

 

Las recomendaciones sobre el uso de mascarilla higiénica (no sanitaria) y su “buen uso” pueden descargase en formato PDF, con enlaces interactivos a materiales complementarios sobre “Higiene de manos”, en el siguiente enlace:

                       www.murciasalud.es/mascarillashigienicas

 

Otros enlaces relacionados de interés son:

www.murciasalud.es/infocoronavirus

www.murciasalud.es/higienemanos

www.murciasalud.es/confinamientosaludable

 

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Decálogo de la red nacional REUS frente al COVID-19 para la comunidad universitaria: “Cuídate y cuídales”

Desde sus inicios, la Universidad de Murcia ha emprendido iniciativas diversas encaminadas a mejorar la salud de la comunidad universitaria, la mayoría de ellas en estrecha colaboración con la Consejería de Salud de Murcia. Así, en el año 2008 se produce la vinculación a la Red Española de Universidades Saludables o REUS y la creación de la Oficina de Universidad Saludable REUS-UMU. Esta última se constituye como estructura coordinadora de las acciones de promoción de la salud en la Universidad de Murcia y cuenta con la alianza de la Consejería de Salud mediante convenios de colaboración que se han ido sucediendo en el tiempo. Posteriormente, en 2016, la institución docente se adhiere a la Asociación REUS, constituida por unas 60 universidades, que coexiste con la red nacional más amplia de idéntica denominación.

Conscientes de la importancia del entorno universitario a la hora de generar salud en las personas que conviven, trabajan, investigan y estudian en él, la finalidad de la red REUS es promover la salud integral (bio-psico-social) en el contexto de las universidades españolas. Así, se entiende por Universidad Saludable aquella que protege y favorece la salud y el bienestar físico, psíquico y social de la comunidad universitaria, que incluye al alumnado, al personal investigador y docente y al personal de administración y servicios.

En consonancia con los planteamientos de la Carta de Ottawa y la Carta de Edmonton sobre las Universidades Promotoras de Salud, es como la universidad ha de promover conocimientos y habilidades para que se adquieran estilos de vida saludables, ha de ofrecer las infraestructuras y los espacios necesarios, y también ha de favorecer la socialización y las actividades de ocio saludables.

En la actualidad, son muchos los proyectos e iniciativas que la REUS está poniendo en marcha para conseguir estos fines y constituir a las universidades de nuestro país en entornos promotores de salud, dando así respuesta a los retos y problemas de salud existentes en cada momento.

En este sentido, y ante la pandemia actual causada por el virus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad COVID-19, la REUS ha elaborado un Decálogo frente al COVID-19. Este decálogo contiene medidas para proteger a la comunidad universitaria y fomentar que se contribuya a proteger a otras personas, que se están difundiendo en las redes sociales con el  hashtag #CuídateConUniSaludables.

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¡Que no te la peguen! Medidas para prevenir la gripe y su difusión

Se denomina Gripe a toda aquella infección respiratoria aguda, generalmente de vías superiores, provocada por la familia del virus de la Influenza. Estos virus son capaces de cambiar su estructura a lo largo del tiempo lo que provoca que, de un año a otro, los virus circundantes tengan ciertas diferencias y nuestro organismo responda a ellos como si se tratara de un virus “desconocido”. Se transmite a través de minúsculas gotas que emitimos al toser o estornudar, tanto por la nariz como por la boca, llamadas gotitas de Flügge.

Los síntomas más habituales de la gripe suelen durar de 5 a 7 días y, principalmente son fiebre, usualmente mayor de 38ºC, síntomas respiratorios, como tos y estornudos, congestión nasal y también dolores musculares, de cabeza, de garganta, etc.

La enfermedad provocada por el virus de la gripe se considera un problema de salud pública; por su elevada capacidad de transmisión persona a persona, cada año se producen epidemias que tienen un gran impacto en la sociedad. Estas consecuencias se ven amplificadas en la población considerada de riesgo (personas mayores de 60 años, lactantes menores de 6 meses, personas de cualquier edad con alguna enfermedad crónica), bien porque disponen de un sistema inmunitario inmaduro, bien por sufrir alguna alteración en su organismo que dificulta su actividad normal en presencia del virus. Sigue leyendo

Día Mundial del Sida: 40 años avanzando

Hace ya casi 40 años que se diagnosticaron los primeros casos de infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Desde entonces los avances en los tratamientos y en la atención sanitaria han mejorado la esperanza y la calidad de vida de las personas con el VIH. En consecuencia, la infección por el VIH se ha convertido en el mundo occidental en una enfermedad de curso crónico. Sin embargo, las personas con el VIH siguen experimentando un trato discriminatorio en ámbitos como el sanitario, el laboral y en el acceso a prestaciones y seguros.

Los prejuicios acerca del VIH, así como la información errónea sobre las vías de transmisión, provocan desigualdad en el acceso a servicios sociales, jurídicos y sanitarios, al mercado laboral o a la vivienda. Sigue leyendo