Evidencias tras 5 años de la Ley de Tabaco ¿ha sido una medida de promoción de salud efectiva?

Mantener una buena salud es un recurso fundamental para el desarrollo personal, económico y social y una dimensión importante de la calidad de vida. No obstante, los factores políticos, económicos, sociales, culturales, de medio ambiente, de conducta y biológicos pueden intervenir bien en favor o en deterioro de la salud. En este punto la promoción de la salud juega un rol importante ya que su acción va dirigida a proporcionar los medios que permitan a toda la población desarrollar al máximo su nivel de salud, haciendo más fácil la elección de las conductas saludables. La promoción de la salud ha de combinar diversas estrategias, entre las que figuran como parte primordial la legislación, las medidas fiscales, tributarias y los cambios organizativos1.

En la actualidad, uno de los principales desafíos de la salud pública es reducir la morbilidad y mortalidad asociadas al consumo de tabaco. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cifra de muertes a causa del tabaco para el año 2030 alcanzará casi los 10 millones. Hoy en día existe evidencia suficiente acerca de la efectividad del abordaje global del consumo de tabaco. Esta visión combina intervenciones políticas, educacionales y económicas dirigidas a prevenir el inicio del consumo, promover el abandono del tabaco y proteger la salud y los derechos de la población no fumadora impidiendo la exposición al humo ambiental del tabaco2. Sigue leyendo

Factores socioculturales que influyen en el consumo de Cannabis

En la Región de Murcia, el consumo de cannabis sigue en frecuencia al de alcohol y tabaco, siendo la droga ilegal más consumida tanto por los adolescentes como por la población adulta.

En el año 2012, los datos del Observatorio Regional sobre Drogas muestran que el 26,5% de los escolares de 14 a18 años ha probado alguna vez en su vida esta sustancia. Un 19,8% de escolares refieren haber fumado cannabis en el último año y un 10,5% en el último mes. En población adulta, el consumo asciende a un 13,2% en el último año, un 10,2% en el último mes y un 2,1% de la población entre 15 y 64 años refiere consumirlo diariamente.

Los perjuicios en la salud del cannabis no son muy conocidos a nivel poblacional.  Principalmente están relacionados con  el efecto sobre el cerebro de uno de sus principios activos, el tetrahidrocannabiol o TCH, pero no son los únicos. El consumo de cannabis tiene consecuencias en el sistema circulatorio, respiratorio, inmunológico y reproductor, además del neurológico. Los profesionales sanitarios no dejan de recordar los peligros de su consumo y su papel de “droga puente” hacía otras más peligrosas sobre todo en la juventud. Sigue leyendo

Las políticas de austeridad perjudican seriamente la salud

Hace unos días cayó en mis manos un artículo publicado en el British Medical Journal: “Will austerity cuts dismantle the spanish healthcare system? realizado por un grupo de investigadores españoles dirigido por Helena Legido-Quigley, especialista en sistemas de salud.

Lo leí, no sin cierta dificultad dado mi escaso dominio de la lengua de Shakespeare, y me gustó porque sintetiza los aspectos políticos y sociales, y las consecuencias para la salud de las llamadas políticas de austeridad. Este estudio aporta datos descriptivos sobre las reformas y una clara evidencia sobre el impacto de la crisis en la salud mental, así como también intenta presentar evidencias científicas sobre tres de las reformas que ha experimentado el sistema sanitario español: la falta de universalidad, el copago y la privatización de la gestión.

Comienza aportando datos objetivos sobre la gravedad de la crisis en España:

  • 27% de parados en 2013 (más de la mitad menores de 25 años).
  • 21% de la población vivía con menos de 7.345 euros al año en 2012.
  • En junio de 2012 España negoció con Europa 100.000 millones de euros para rescatar a los bancos.
  • Incremento de la deuda española del 26,7% del PIB en 2007 al 93,8% del PIB en 2012.

Continúa con datos sobre nuestro sistema sanitario; así, señala que el gasto público español en salud es bajo, alcanzando el 7,0% del PIB frente al 7,6% en promedio de la Unión Europea en 2010. A pesar de este bajo presupuesto, la población española tiene una buena opinión del sistema sanitario español, como lo refleja la Encuesta Nacional de Salud de 2011, donde el 73,1% de los encuestados afirmó que el sistema español funciona bastante bien o bien y, según los autores, antes de la crisis éste presentaba un mejor funcionamiento que los de países vecinos. Asimismo, destaca que las Comunidades Autónomas (CCAA) manejan el 90% del gasto sanitario público, siendo responsables de la mayor parte de cuestiones sanitarias y que en 2012 el Gobierno central creó un fondo de liquidez regional de 18.000 millones y de 23.000 millones en 2013 para garantizar la sostenibilidad financiera de algunas de esas CCAA.

Y con este panorama, en 2012 comenzaron los  grandes recortes en educación, sanidad, servicios sociales… El presupuesto en sanidad y servicios sociales se redujo en un 13,7%, siendo aún mayor en formación a profesionales (un 75%) y programas de salud pública (45%).

Estos recortes coinciden con un aumento de la demanda en el sistema sanitario, que refleja en parte la asociación entre desempleo y peor salud mental pero también puede ser explicado por el recorte de 600 millones de euros en el fondo de dependencia para mayores y personas con discapacidad. En 2013, más de lo mismo: 3.134 millones más 1.108 millones del fondo de dependencia.

Además, estos recortes presupuestarios han ido acompañados de un cambio estructural sin debate parlamentario, el Real Decreto-ley 16/2012 de 20 de abril, que incluyó, entre otras medidas:

  • Exclusión del sistema de los inmigrantes indocumentados, salvo atención urgente, prenatal y pediátrica.
  • Cambios en los copagos de medicamentos.
  • Copagos ampliados a prótesis, productos dietéticos y transporte en ambulancia no urgente.

A nivel regional, algunas CCAA se han resistido a estas medidas del gobierno central, así por ejemplo, el País Vasco, Cataluña, Canarias, Andalucía y Asturias se han negado a excluir a los inmigrantes indocumentados del sistema. Otras, sin embargo, como Cataluña y Madrid han ido más allá, con medidas como la reducción adicional de sus presupuestos sanitarios en un 10 y un 7% respectivamente en 2011, la propuesta del euro por receta (rechazada por el Tribunal Constitucional) o la privatización de la gestión de hospitales y centros de Atención Primaria.

 Sin embargo, existe evidencia de que la privatización de los servicios sanitarios amenaza la equidad en la prestación sanitaria y de que nuestro sistema público es de bajo costo y eficiente en comparación con otros países europeos. Esto, unido a algunos casos de corrupción destapados por los medios de comunicación en Cataluña, Madrid y Valencia, ha hecho que los autores crean que estas reformas sanitarias no pretenden mejorar la eficiencia del sistema sanitario, sino que más bien ocultan una intención de desviar recursos hacia el sector privado.

En Cataluña, las reformas implementadas se han asociado con un incremento de las listas de espera de hasta un 43% y una reducción del 15% de procedimientos quirúrgicos, con el consiguiente retraso en la obtención de tratamiento, habiendo ya algún caso de muerte investigado por las autoridades judiciales para determinar si el retraso en la atención influyó en la muerte.

Existen aún pocos estudios sobre el impacto real de los recortes y cambios en el sistema sanitario sobre la salud de las personas, pero como las meigas “haberlos haylos”:

  • Estudio comparativo de 7.940 pacientes atendidos en Atención Primaria en 2006-2007 (antes de la crisis) frente a 5.876 pacientes en 2010-2011, con un incremento significativo del porcentaje de pacientes con problemas de depresión, ansiedad y abuso de alcohol , siendo factores de riesgo el estar parado y el retraso en el pago de la hipoteca.
  • Estudio transversal de 20.000 personas mediante encuestas realizadas en 2006 y 2010, con conclusiones similares (incremento de un 17,5% de los síntomas de depresión en la de 2010).
  • Estudio realizado mediante 34 entrevistas cualitativas a una muestra de médicos y enfermeras de 18 hospitales y 16 centros de salud en Cataluña en 2012. Estos profesionales tenían puntos de vista coincidentes con las encuestas de opinión pública, en el sentido de que la mayoría considera que el sistema funciona correctamente y que sólo precisa algunos cambios, pero no las reformas actuales, siendo más urgente resolver otros problemas en España tales como el desempleo, la crisis económica o la corrupción.

Como ya he comentado, las tres principales reformas que pueden alterar los principios del sistema sanitario español y llevar a su desmantelamiento serían:

  • La falta de universalidad, con la exclusión del sistema de todos los inmigrantes indocumentados mayores de 18 años: hay sentencias del Tribunal Constitucional a favor de las CCAA que se han negado a excluirlos. Además, organizaciones como Amnistía Internacional y Médicos del Mundo advierten del riesgo de incremento de los casos de VIH y tuberculosis si se excluye a esta colectivo del sistema público.
  • El copago: existe evidencia sobre la inefectividad de los copagos en la contención de costes; así, el estudio RAND Health Insurance Experiment  concluyó que los copagos disuaden la atención necesaria e innecesaria en la misma medida.
  • La privatización de los servicios sanitarios: no existe evidencia sobre la superioridad de la oferta del sector privado sobre el público. En un metaanálisis de 31 estudios en hospitales de Estados Unidos y en una revisión de estudios de eficiencia en hospitales alemanes, no se encontró diferencias consistentes entre hospitales de gestión pública y privada. Otros estudios realizados en países como España, Italia, España y Australia si han encontrado diferencias a favor del sector público.

Los autores concluyen que los cambios en el sistema sanitario español no obedecen a una necesidad real de reforma ya que es de bajo coste, relativamente eficiente y está bien considerado por la opinión pública, sino más bien a una intención de reducir el tamaño del estado en beneficio de intereses particulares.

Un editorial publicado también en el BMJ advierte que “algunas políticas de austeridad que podrían ahorrar dinero a corto plazo pero que son difíciles de revertir, como la privatización de los sistemas de salud o los copagos, pueden conducir a mayores costos a largo plazo si las necesidades de salud no son atendidas”. Según sus autores, estas medidas pueden reducir la accesibilidad, la eficiencia, la productividad y la calidad de los sistemas de salud europeos, siendo la protección de la salud dentro de la Unión Europea ahora más relevante que nunca.

A nivel internacional, hay un creciente reconocimiento de que estas políticas de austeridad implementadas en muchos países europeos están empeorando aún más su situación socioeconómica y produciendo muchos efectos adversos sobre los determinantes sociales de la salud (desempleo, estrés, adicciones, exclusión social, educación…), que son los que más influyen sobre la salud de la población en general ya que son los que hacen que las personas enfermen y necesiten atención médica.

El acceso universal a la atención sanitaria es, sin duda alguna, uno de esos determinantes sociales de la salud de los ciudadanos y, por tanto, el posible desmantelamiento de nuestro sistema sanitario, garante de dicho acceso, sólo conseguirá, si no lo está haciendo ya, que aumenten las desigualdades sociales en salud en nuestro país.

Fuentes:

Entrada realizada por Bienvenida Carpe Carpe, MIR de Medicina Preventiva y Salud Pública.

 

La buena salud añade vida a los años

Concepto de envejecimiento activo. Este concepto ha ido evolucionando desde la definición de la OMS de 1990 del envejecimiento saludable (centrado en la salud) hacia un modelo mucho más integrador, como el de envejecimiento activo (OMS, 2002), definido como el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad en orden a mejorar la calidad de vida de las personas que envejecen.

El objetivo es extender la calidad, la productividad y esperanza de vida a edades avanzadas. Además de seguir siendo activo físicamente es importante permanecer activo social y mentalmente, participando en actividades recreativas, de voluntariado o remuneradas, culturales, sociales, y educativas. El envejecimiento activo se sitúa en la base del reconocimiento de los derechos humanos de las personas mayores de independencia, participación, dignidad, atención y auto-desarrollo. Así, desde esta perspectiva, los determinantes del envejecimiento activo serían: económicos, sociales, físicos, servicios sociales y de salud, personales (psicológicos y biológicos) y comportamentales (estilos de vida).

Las políticas de acción propuestas por la OMS (2002) para potenciar los determinantes psicológicos y conductuales del envejecimiento activo son: (1) reducir los factores de riesgo asociados a enfermedades e incrementar los de protección de la salud a través de hábitos saludables y ejercicio físico; (2) promover los factores de protección del funcionamiento cognitivo; (3) promover las emociones y un afrontamiento positivo; y (4) promover la participación psicosocial.

Los profesionales de la salud enfatizan la importancia que tienen los estilos de vida (ejercicio físico, dieta, no fumar, beber moderadamente, la adherencia al tratamiento, etc.), que ejercen un papel esencial en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad.

       Helmut Wirz. 87 años.

 Por otra parte, el declive cognitivo que ocurre con el paso del tiempo puede ser compensado con ejercicios. Incluso, la actividad intelectual a lo largo de la vida se considera un factor de protección de la demencia.

Así mismo, la auto-eficacia para envejecer o la percepción de control interno son buenos predictores de envejecimiento activo. Variables de personalidad como el optimismo y el pensamiento positivo están asociadas a satisfacción con la vida en la vejez. También sabemos que el afecto positivo reduce la mortalidad de las personas mayores. En este sentido, personas con una imagen positiva del envejecimiento (evaluadas 25 años antes) vivieron 7,5 años más que aquéllas con una imagen negativa. La actitud o afecto positivo es, por tanto,  un protector contra el declive físico y funcional en las personas mayores.

Finalmente, podemos decir que el modelo de envejecimiento activo apunta y justifica la importancia de las relaciones sociales, la competencia social, la participación y la productividad.

Conclusión

Los expertos coinciden en que el envejecimiento activo es un concepto biopsicosocial y, por tanto, no se reduce al mantenimiento de una buena salud libre de discapacidad, sino que también implica el mantenimiento óptimo de aspectos psicológicos y sociales.

En base a datos empíricos obtenidos en distintas investigaciones, cuatro son las áreas que deben promocionarse para lograr envejecer activamente: hábitos saludables o salud comportamental, funcionamiento cognitivo, funcionamiento emocional, control y estilos de afrontamiento positivos y, finalmente, participación social. Todas son importantes para el desarrollo integral del individuo.

Fuentes:

http://www.envejecimientoactivo2012.es/imserso_01/envejecimiento_activo_2012/index.htm

http://www.who.int/topics/ageing/es/

Envejecimiento activo . Mª Dolores Zamarrón Cassinello. Universidad Autónoma de Madrid. Facultad de Psicología.

Recursos:

Carpeta para actos y eventos. Envejecimiento y salud. OMS

Ciudades Globales Amigables con los Mayores.Una guía

Sigamos activos para envejecer bien. Folleto

Hacia una Atención Primaria adaptada a los mayores. Folleto

Maltrato de ancianos y alcohol

Libro Blanco del Envejecimiento activo. Editado por la Junta de Andalucía, recoge un total de 130 recomendaciones sobre medidas que se deben de llevar a cabo en temas de salud, educación, seguridad, intergeneracionalidad y participación, para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

El año 2012 ha sido declarado como «Año europeo del envejecimiento activo y de la solidaridad intergeneracional» con el objetivo de promover la creación en Europa de un envejecimiento activo y saludable en el marco de una sociedad para todas las edades. El día 7 de abril, día mundial de la salud, se dedica este año precisamente al tema del envejecimiento y la salud, con el lema “la buena salud añade vida a los años”.