Habilidades sociales y conducta afectivo sexual

Las Habilidades Sociales son “el conjunto de capacidades que posee un individuo para conseguir algo, defender o expresar una opinión o pedir algo sin herir a los demás”. Las habilidades sociales e interpersonales (comunicación, habilidades de rechazo, agresividad y empatia) junto con las habilidades cognitivas (incluyendo la toma de decisiones, el pensamiento crítico y la autoevaluación) y las habilidades para manejar emociones (incluyendo el estrés y el autocontrol) constituyen las denominadas “habilidades para la vida”, un conjunto de habilidades genéricas que capacitan al indivíduo para enfrentar de manera efectiva los retos de la vida diaria.

El enfoque educativo de habilidades para la vida obtiene resultados positivos en áreas específicas como la prevención de drogodependencias, prevención de la transmisión del VIH/sida, igualdad de género y educación afectivo-sexual entre otros.

 En general, en las relaciones con los demás, podemos distinguir tres formas distintas de actuar:

  • Agresiva: No respeta la opinión, ni los derechos y sentimientos de los demás. Insulta y amenaza intentando controlar y conseguir sus objetivos de cualquier forma.
  • Pasiva: No defiende ni expresa sus derechos, intereses, necesidades y opiniones, por lo que los demás no le tienen en cuenta. Permite ser controlado.
  • Asertiva: Expresa lo que siente y desea, sin ofender ni molestar a los demás. Defiende sus derechos respetando los de los demás. Puede cumplir o no sus objetivos, pero se siente seguro y conforme con sus decisiones. Una respuesta asertiva es sincera, constructiva y satisfactoria para ambas partes.

Un joven con habilidades sociales es capaz de afrontar una situación conflictiva de forma pacífica, aportando alternativas que faciliten la solución del problema, manteniéndose fiel a sus ideas y proyectos sin entrar en conflicto con su entorno. Todo ello contribuirá a que se sienta mejor con él mismo y con los demás. Un joven poco hábil socialmente se mostrará agresivo, sin respeto hacia los demás o pasivo, incapaz de hacer valer sus opiniones.

Para mejorar la capacidad de relacionarse de forma asertiva, es importante aprender a expresar sentimientos, emitir lo que llamamos “mensajes yo”, decir no, hacer críticas o expresar quejas. Además de tolerar el hecho de recibirlas, también responder a las provocaciones de los demás de forma adecuada, y tomar decisiones convenientes.

Las habilidades sociales son una herramienta que contribuye a que los jóvenes afronten las relaciones con los demás de la forma más apropiada porque tendrán la capacidad de no dejarse presionar por nadie, incluyendo las relaciones afectivo sexuales.

Sabemos que tener relaciones sexuales proporciona una vida afectiva más plena, pero hay que encontrarse preparado, tener muy claro lo que se desea hacer y lo que no, y no dejarse llevar por la influencia de los demás ni de la propia pareja. Cada uno debe decidir por sí mismo y respetar la decisión de su pareja. Cada joven vive su sexualidad de una forma muy distinta, no tiene por qué haber un modelo que todos deban repetir, cada uno tiene su ritmo y debe descubrir el suyo, disfrutando así de todas las etapas a su manera.

Además no debemos olvidar que las relaciones sexuales siempre llevan aparejada la posibilidad de un embarazo, si no se toman las medidas oportunas. Por eso es importante informarse bien de todos los métodos anticonceptivos que existen y conocer las ventajas e inconvenientes que presenta cada uno de ellos para poder utilizar el más adecuado.

Un embarazo no deseado puede ser un grave problema, especialmente a edades tempranas. Debe ser fruto de una decisión reflexionada y libre, un hijo requiere afecto y madurez, entre otras muchas cosas.

Fuentes consultadas:

  • Habilidades sociales. En: Crecer en salud. Información para jóvenes. [CD] Murcia.  Consejería de Sanidad y Consumo; 2009.
  • Habilidades para la vida. Marco teórico referencial. En: Prevención del consumo de Tabaco y Alcohol en Tercer Ciclo de Primaria. [Internet] Murcia. Consejería de Sanidad y Consumo; 2009. Libro II, p. 1-23. Disponible en: http://www.murciasalud.es/recursos/ficheros/178725-cuaderno5.pdf
  • Sánchez Cabeza, S. Importancia de una adecuada educación en habilidades sociales. 1 de mayo de 2011. [citado el 8 de mayo de 2014]. En: Orientación familiar: habilidades sociales en el adolescente. Blog  [Internet]. 11 p. Disponible en:  http://habilidadessocialesenlafamilia.blogspot.com.es/
  • Garaigordobil Landazabal, M. Intervención con adolescentes: impacto de un programa en la asertividad y en las estrategias cognitivas de afrontamiento de situaciones sociales.[Internet]. Psicología Conductual, Vol. 9, Nº 2, 2001, pp. 221-246. Disponible en: http://www.sc.ehu.es/ptwgalam/art_completo/Pconductual.PDF
  • Mantilla Castellano L y Chahín Pinzón ID. Habilidades para la vida: Manual para aprender y enseñarlas. 2006, Bilbao. EDEX

Entrada realizada por Pepa Ballester, enfermera. Programa de Información y Educación Sanitaria sobre Sida. Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Dirección General de Salud Pública.

Dia Mundial del Sida 2013: La importancia del Diagnóstico Precoz

Entre las prioridades del “Programa de Información y Educación Sanitaria sobre Sida” de la Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia se encuentra la detección precoz del VIH entre la población general. Con ocasión del Día Mundial del Sida, que se celebra cada año el 1 de diciembre, recordamos la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz de este grave problema de salud.

Está ampliamente demostrado que el retraso en el diagnóstico de la infección tiene implicaciones sobre la salud individual y colectiva. Por un lado, no permite beneficiarse de los tratamientos disponibles y por otro, aumenta el riesgo de transmisión a otras personas por no adoptar medidas de protección adecuadas y por la elevada carga viral en ausencia de tratamiento. Además, un diagnóstico tardío implica una mortalidad elevada que puede ser evitable, además de un alto coste económico para las arcas públicas.

El estigma relacionado con la infección por VIH/Sida supone, para muchas personas, una barrera para la realización de la prueba de detección del virus en los servicios normalizados de Atención Primaria.

En España, alrededor del 30% de los infectados no saben que lo están y en nuestra Comunidad se han registrado 1.795 casos acumulados de sida hasta el 30 de junio de 2013, que constituyen el 2% de los 83.171 casos registrados en España. El 52% de los nuevos diagnósticos de VIH entre 2009-2012 en la Región fueron diagnósticos tardíos, es decir, que durante años desconocieron que estaban infectados, tal como se recoge en el informe Situación epidemiológica del VIH/SIDA. Resumen de situación a 30 de junio de 2013″,  elaborado por el Servicio de Epidemiología de la Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

Fuentes: Registro Regional de casos de Sida y SINIVIH. Servicio de Epidemiología. DGSP. Región de Murcia / Registro Nacional de Sida y SINIVIH. Centro Nacional de Epidemiología. Instituto de Salud Carlos III / Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

Actualmente, la prueba rápida de detección de anticuerpos anti-VIH es un método muy eficaz para saber si una persona es portadora del virus, proporcionando resultados altamente fiables y tiene como ventaja que se puede realizar en saliva y el resultado se obtiene en menos de 30 minutos.

En la Región de Murcia existen entidades sin ánimo de lucro que contribuyen y facilitan el diagnóstico precoz, ofertando la prueba rápida a toda la población al tiempo que garantizan la confidencialidad y proporcionan el consejo asistido adecuado para fomentar comportamientos saludables que eviten futuras prácticas de riesgo y de este modo, prevenir la infección por VIH/Sida.

Las asociaciones que están desarrollando esta actividad son:

  • Comité Ciudadano Antisida de la Región de Murcia (CASMU), en Murcia. Teléfono 630 147 559.
  • Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (CATS), en Murcia. Teléfonos: 968 280 627 y 699 696 119.
  • Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de la Región de Murcia “NO TE PRIVES”, en Murcia. Teléfono 658 340 013.
  • Cruz Roja Española, en Cartagena. Teléfono: 607 875 112.
  • Unidad de Prevención, Diagnostico y Tratamiento de Enfermedades de Transmisión Sexual y VIH, en Cartagena. Teléfonos: 968 326 675  y  968 326 666 (ext. 76675).

 Más información:

Entrada realizada por Pepa Ballester, enfermera. Programa de Información y Educación Sanitaria sobre Sida. Servicio de Promoción y Educación para la Salud. Dirección General de Salud Pública. 

Educación para la sexualidad con bases científicas: Recomendaciones de un grupo internacional de expertos

Entre los derechos sexuales se encuentra el derecho a una educación sexual integral mediante una información basada en el conocimiento científico que permita, a su vez, el derecho a la toma de decisiones reproductivas libres y responsables y el ejercicio autónomo del resto de derechos sexuales.

Es importante distinguir entre información sexual (transmisión de hechos y datos acerca de cómo funciona el cuerpo y cómo se pueden prevenir situaciones que a menudo se asocian o generan problemas de salud) de la verdadera educación para la sexualidad.

La “información sexual” se encamina al “atesoramiento” de hechos y datos, usualmente “vertidos” de forma que sean recibidos sin crítica ni asimilación, en contraste con la educación sexual”, que se orienta desarrollar y favorecer las aptitudes y actitudes en la interrelación entre las personas en una sociedad determinada. Así, en los procesos de educación sexual, los hechos y datos aprendidos potencian la reflexión y el análisis anticipatorio, evitando el predominio de la acción irreflexiva sobre el pensamiento lógico.

No se trata sólo de prevenir las enfermedades de trasmisión sexual, sino de un enfoque mucho más amplio que tiene que ver con el desarrollo pleno, el bienestar y la salud de la persona y una educación en y para el amor y una vida también plena y satisfactoria.

La educación sexual de los niños y jóvenes sigue siendo todavía una “asignatura pendiente” en la mayoría de comunidades autónomas. Condicionamientos morales y religiosos dificultan que los jóvenes lleguen a su etapa de madurez sexual preparados para una sexualidad plena y saludable. Y no olvidemos que nuestra juventud es cada vez más precoz: en la última encuesta del INJUVE, el 12% de los adolescentes de 14 y 15 años ya habían mantenido relaciones sexuales completas.

Como indicadores indirectos de esta deficitaria educación sexual, podríamos mencionar que el 40% de la juventud encuestada refiere no usar nunca el preservativo, o hacerlo de manera inconsistente (misma fuente), o que 6.022 menores abortaron en España en 2011, según el último informe publicado sobre la Interrupción Voluntaria de Embarazo en España.

Todos estos datos corroboran la necesidad de incorporar la educación sexual con bases científicas, utilizando los criterios de eficacia conocidos, tanto en el entorno educativo, como en el familiar, comunitario y de atención primaria.

Esta es la finalidad del documento que presentamos continuación: Educación para la sexualidad con bases científicas.  Elaborado por un grupo de expertos internacionales, y avalado por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, este documento de consenso sienta las bases de lo que debe ser la educación sexual, proporciona información relevante con bases científicas, estrategias, experiencias que han tenido éxito, etc.

Además recoge las características de los programas efectivos, propone una serie de recomendaciones metodológicas y de contenidos, para la puesta en práctica y la  evaluación de los programas.

Finalmente, se citan los documentos científicos que han servido de base y los anexos que contienen: definición de conceptos, los derechos sexuales y el marco legislativo.

Entrada realizada por Fuensanta Gual López, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

La Educación para la Salud en la prevención del VIH-SIDA

El próximo 1 de diciembre se celebrará, como en años anteriores, el Día Mundial de la lucha contra el SIDA. Este día se dedica a dar a conocer la epidemia global de SIDA causada por la extensión de la infección del VIH. El día 1 de diciembre fue elegido debido a que el primer caso de SIDA fue diagnosticado en este día en 1981.

En la Declaración Política sobre el VIH/SIDA , adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas del 10 de junio de 2011, se reconoce que, …”pese al progreso sustancial logrado a lo largo de los tres decenios transcurridos desde que se tuvo noticia por primera vez del SIDA, la epidemia del VIH sigue siendo una catástrofe humana sin precedentes que produce un sufrimiento inmenso a los países, las comunidades y las familias de todo el mundo, que más de 30 millones de personas han muerto de SIDA y se estima que otros 33 millones de personas viven con el VIH, que más de 16 millones de niños han quedado huérfanos a causa del SIDA, que cada día se producen más de 7.000 infecciones nuevas por VIH, la mayor parte de personas de países de ingresos bajos y medianos, y que se cree que menos de la mitad de las personas que viven con el VIH son conscientes de su infección”.

Según datos de la Estrategia 2011-2015: Llegar a Cero de ONUSIDA, cada día más de 7.000 personas contraen el VIH. Es crucial que se lleve a cabo una revolución en materia de política, medidas y prácticas de prevención, lo que se puede lograr motivando a los políticos para que se comprometan e impulsando la evolución de los movimientos sociales relacionados con la sexualidad, el consumo de drogas y la educación sobre el VIH para todos.

A nivel mundial, los jóvenes de edades comprendidas entre 15 y 24 años constituyen más de un tercio de todas las nuevas infecciones por el VIH (unos 3.000 jóvenes infectados por el VIH cada día). La mayoría todavía tiene acceso limitado a una educación de buena calidad, a un empleo decente y a instalaciones de esparcimiento, así como acceso limitado a programas de salud sexual y reproductiva que les faciliten la información, las aptitudes, los servicios y los productos que necesitan para protegerse a sí mismos. Sólo el 34% de los jóvenes poseen conocimientos específicos sobre el VIH y en algunos países, las leyes y políticas excluyen a los jóvenes impidiéndoles el acceso a servicios de salud sexual y servicios relacionados con el VIH, como pruebas del VIH de carácter voluntario y confidencial, asesoramiento y educación sexual. En materia de prevención del VIH en función de la edad, se reconoce la importancia de reducir los comportamientos de riesgo y de fomentar un comportamiento sexual responsable.

 Hasta hace unos años los esfuerzos iban dirigidos casi exclusivamente a resolver los problemas de salud derivados de la infección, informando a la población sobre las conductas de riesgo y las “prácticas seguras” que se puede adoptar para evitarlos. En la actualidad, estas intervenciones se integran en un modelo preventivo más amplio, donde tienen cabida los estilos de vida sexual saludable, la vivencia positiva de la sexualidad y la gestión responsable y autónoma de las propias decisiones a la hora de afrontar riesgos.

Muchos de los comportamientos de los adultos relacionados con la salud se originan en las experiencias y aprendizajes de la niñez y la adolescencia. Una de las principales herramientas para la prevención primaria del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) es la educación para la salud, siendo fundamental en el escenario escolar.  

La educación para la salud en la escuela tiene como finalidad responsabilizar y preparar a los niños y niñas para que en el futuro sean personas autosuficientes y eficientes a la hora de gestionar con éxito sus riesgos y adoptar conductas positivas a la salud. La evidencia científica muestra que esto es imposible de conseguir con intervenciones puntuales; es necesaria una labor continuada en el tiempo, planificando estrategias educativas a lo largo de todo el período educativo.

En relación con la educación afectivo-sexual, es necesario definir claramente los objetivos de aprendizaje: aportar conocimientos objetivos y realistas, propiciar actitudes flexibles y positivas y facilitar comportamientos seguros y respetuosos. La metodología pedagógica se ajustará a estos objetivos, incorporando las estrategias más adecuadas a cada etapa educativa.

Según el informe de la UNESCO “Orientaciones Técnicas Internacionales sobre educación en sexualidad” si queremos tener un impacto positivo en los niños, niñas y jóvenes antes que inicien su actividad sexual, debemos integrar la educación en sexualidad al currículo oficial y asegurarnos de que sea impartida por maestros y maestras formados que cuenten con el apoyo de la comunidad escolar. También es necesario extender nuestro esfuerzo hacia los niños y las niñas no escolarizados.

En el informe se recogen también las características de los programas efectivos de educación para la salud, características que se resumen en la siguiente tabla:

Según este informe, “una educación en sexualidad efectiva puede proporcionar a las personas jóvenes información culturalmente relevante, científicamente rigurosa y apropiada a la edad del estudiante. Ésta debe incluir oportunidades estructuradas que les permitan explorar sus valores y actitudes, poniendo en práctica competencias esenciales para la toma de decisiones para elegir con fundamento la forma que desea conducir su vida sexual”.

Además, “una educación efectiva en sexualidad representa un elemento vital en la prevención del VIH, siendo esencial para el cumplimiento de las metas de acceso universal a la salud reproductiva y a la prevención, tratamiento, cuidado y apoyo ante el VIH (ONUSIDA, 2006). Si bien no es realista esperar que un programa educativo logre por sí solo erradicar los riesgos que plantea el VIH y otras ITS, el embarazo no planificado y la actividad sexual coercitiva o el abuso sexual, un programa adecuadamente diseñado e implementado puede contribuir a reducir algunos de estos riesgos y vulnerabilidades fundamentales”.

Fuentes:

Organización Mundial de la Salud: http://www.who.int/hiv/es/

Organización de las Naciones Unidas – ONUSIDA: http://www.unaids.org/es/

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura – UNESCO

http://portal.unesco.org/culture/es/ev.php-URL_ID=12409&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

Ni ogros ni princesas

Ni ogros ni princesas es un programa desarrollado en el Principado de Asturias que tiene como objetivo proporcionar a las y los adolescentes una formación afectivo-sexual basada en la salud y el placer, la autoestima y la autonomía, la igualdad de mujeres y hombres, la libertad de elección desde el conocimiento, el respeto a la diversidad sexual… Para ello, propone una serie de acciones para desarrollar durante el curso escolar: información previa al alumnado, profesorado y familias sobre el programa; formación básica del profesorado; sesiones para el alumnado impartidas por el profesorado; talleres externos (específicos para cada nivel dela ESO); actividades con familias; y actividad de refuerzo (ofertada desde las instituciones promotoras).

Ni ogros ni princesas: guía para la educación afectivo-sexual en la ESOEstas acciones cuentan con el apoyo de recursos materiales y humanos. Concretamente, para apoyar al profesorado, junto a la formación, hay un material titulado “Ni ogros ni princesas, guía para la educación afectivo-sexual en la ESO”. Esta publicación, elaborada por profesorado de Asturias, recoge 12 sesiones por nivel de la ESO para desarrollar con el alumnado en las diferentes asignaturas o en tutorías.

 Ni ogros ni princesas: materiales audiovisuales para la educación afectivo-sexual en la ESOCómo complemento a la guía didáctica del programa, se ha editado “Ni ogros ni princesas, materiales audiovisuales para la educación afectivo-sexual en la ESO”. El material propone  tres sesiones más por nivel de la ESO con contenidos audiovisuales para abordar la educación afectivo-sexual en Secundaria dando mayor protagonismo al cine y el contenido audiovisual. 

El cine ofrece un inmenso catálogo de materiales para la educación en valores. Sin embargo, su uso en el aula requiere de pautas e indicaciones. Por una parte, es imprescindible ver las películas o fragmentos antes de utilizarlos, pues siempre podemos llevar sorpresas desagradables y más cuando se abordan temas en los que el profesorado no se siente siempre cómodo. Por otro lado, para ver películas enteras debemos fragmentarlas y disponer de 2 o 3 sesiones de clase de las que no siempre podemos disponer; es posible hacerlo coincidiendo con jornadas culturales, en determinadas fechas del curso, por las tardes como actividad extraescolar o dentro de programas institucionales.

Fuente:

Ni ogros ni princesas: guía para la educación afectivo-sexual en la ESO. Asturias: Consejería de Salud y Servicios Sanitarios; 2007

Ni ogros ni princesas: materiales audiovisuales para la educación afectivo-sexual en la ESO. Asturias: Consejería de Educación y Universidades; 2012