Celebración de Dias Mundiales sobre temas relacionados con la salud

Durante estos últimos días se han celebrado los días mundiales e internacionales de varias enfermedades crónicas muy frecuentes en nuestra sociedad, que provocan una elevada mortalidad.

Dia Mundia DiabetesConcretamente, el pasado día 14 de noviembre se celebraba el Día Mundial de la Diabetes que fue instituido por la  Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1991 como respuesta al alarmante aumento de los casos de diabetes en el mundo.  La temática de este año se centraba en la “Educación y prevención de la diabetes” y estaba enmarcada en un programa de actuaciones que se ha ido desarrollando desde 2009 a 2013. El eslogan elegido para la campaña de este año ha sido: Diabetes: protejamos nuestro futuro.

El 17 de noviembre se ha celebrado el Día Internacional de Cáncer de Pulmón, enmarcado en el Mes del Cáncer de Pulmón. El objetivo de esta intervención es informar y concienciar a la población sobre la importancia de la prevención del cáncer de pulmón y muy especialmente, del peligro asociado con el consumo de tabaco.  En esta ocasión una de las acciones llevadas a cabo por la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón y la Sociedad Española de Oncología Médica ha sido la campaña “Frente al Cáncer de Pulmón, ni un paso atrás”,  que tiene como objetivo continuar insistiendo en la necesidad de no retroceder en los avances conseguidos en cáncer de pulmón y en la importancia de educar, no simplemente prohibir, para que la juventud no inicie su adicción al tabaco.

Unos días después, el día 20 de noviembre, se ha conmemorado el Día Mundial de la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) impulsado por la Iniciativa Global para la Enfermedad Pulmonar Crónica (GOLD), con la finalidad de mejorar el conocimiento y la atención a la EPOC en todo el mundo. Este año el lema elegido para las acciones fue “No es demasiado tarde” y entre sus objetivos, figura promover en el mundo un mayor conocimiento de esta patología, así como perseguir una mejor atención a los pacientes que la padecen.

En estos dos últimos casos, la principal medida de prevención a adoptar es el control del tabaquismo, tanto evitando el inicio al consumo de tabaco y eliminando la exposición al humo ambiental de tabaco como ayudando a las personas que fuman a dejar de fumar, para evitar el progreso de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

Según la OMS, las campañas mundiales de salud pública son una gran oportunidad para aumentar la concienciación y los conocimientos de la población sobre los problemas de salud y para movilizar apoyos en todos los ámbitos, desde el local hasta el internacional. Por ello, desde diversas instituciones y organizaciones se planifican acciones dirigidas a mejorar el control y la prevención de numerosas patologías y  se utiliza  la celebración de días conmemorativos. La OMS presta especial atención a los siete días y a la semana que los Estados Miembros de la OMS han designado como campañas mundiales de salud pública “oficiales”. Entre ellos se encuentra el Día Mundial sin Tabaco y el próximo Día Mundial del Sida, que se celebrará el 1 de diciembre.

Las celebraciones de los días mundiales e internacionales son intervenciones comunitarias en Salud, especialmente centradas en el desarrollo de intervenciones de comunicación de masas. Como tal, deben ser planificadas y han de tenerse en cuenta los criterios de efectividad de las intervenciones de Salud Pública y en concreto, de la Promoción de la Salud.

Existen diversos recursos que nos pueden ayudar a la hora de poner en marcha una intervención de este tipo. Para la celebración del Día Mundial de la EPOC, la Iniciativa Global para la Enfermedad Obstructiva Crónica (GOLD) facilita información sobre los pasos a seguir para su desarrollo. También la Fundación Word Lung ha elaborado una “Guía para la planificación de campañas en medios de comunicación para prevenir el tabaquismo”.

Fuente: Observatorio de salud en Asturias. Guía de Efectividad

En definitiva, debemos basarnos en la evidencia científica para poner en marcha estas acciones y utilizar los recursos existentes a la hora de planificarlas. Los pasos para la planificación de la celebración de un día señalado serían:

  • Buscar alianzas o colaboraciones para establecer un grupo de trabajo impulsor.
  • Analizar la situación respecto al tema en salud en cuestión y establecer prioridades sobre las que intervenir.
  • Revisar la evidencia y las intervenciones eficaces a desarrollar.
  • Decidir que tipos de acciones se van a llevar a cabo en función de las necesidades, los recursos y las estrategias nacionales e internacionales marcadas: Acciones informativas, formativas, de sensibilización, de abogacía por la salud, etc.
  • Establecer un plan de medios y planificar acciones para llamar la atención a los medios de comunicación y las redes sociales: Ruedas de prensa, notas de prensa, campañas publicitarias, etc.
  • Desarrollar las acciones y evaluar sus resultados y el impacto en los medios de comunicación.

Por tanto, ante la intención de planificar o poner en marcha la celebración de un día mundial, es importante conocer la situación de partida y revisar las políticas y programas existentes, para implementar acciones coherentes de manera coordinada con las instituciones de salud de referencia.

Es importante recordar que no sólo se deben centrar las acciones en proporcionar información sobre la patología en cuestión, sino que deben plantearse intervenciones que, además de sensibilizar sobre la importancia de la enfermedad y fomentar la reflexión de la ciudadanía para fomentar estilos de vida más saludables, deben ir encaminadas a promover la intervención de los poderes públicos y la reorientación de los servicios sanitarios si fuera preciso, y todo ello con la participación de la comunidad.

Más información:

Entrada realizada por Adelaida Lozano Polo, enfermera, técnica de Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social.

Educación para la sexualidad con bases científicas: Recomendaciones de un grupo internacional de expertos

Entre los derechos sexuales se encuentra el derecho a una educación sexual integral mediante una información basada en el conocimiento científico que permita, a su vez, el derecho a la toma de decisiones reproductivas libres y responsables y el ejercicio autónomo del resto de derechos sexuales.

Es importante distinguir entre información sexual (transmisión de hechos y datos acerca de cómo funciona el cuerpo y cómo se pueden prevenir situaciones que a menudo se asocian o generan problemas de salud) de la verdadera educación para la sexualidad.

La “información sexual” se encamina al “atesoramiento” de hechos y datos, usualmente “vertidos” de forma que sean recibidos sin crítica ni asimilación, en contraste con la educación sexual”, que se orienta desarrollar y favorecer las aptitudes y actitudes en la interrelación entre las personas en una sociedad determinada. Así, en los procesos de educación sexual, los hechos y datos aprendidos potencian la reflexión y el análisis anticipatorio, evitando el predominio de la acción irreflexiva sobre el pensamiento lógico.

No se trata sólo de prevenir las enfermedades de trasmisión sexual, sino de un enfoque mucho más amplio que tiene que ver con el desarrollo pleno, el bienestar y la salud de la persona y una educación en y para el amor y una vida también plena y satisfactoria.

La educación sexual de los niños y jóvenes sigue siendo todavía una “asignatura pendiente” en la mayoría de comunidades autónomas. Condicionamientos morales y religiosos dificultan que los jóvenes lleguen a su etapa de madurez sexual preparados para una sexualidad plena y saludable. Y no olvidemos que nuestra juventud es cada vez más precoz: en la última encuesta del INJUVE, el 12% de los adolescentes de 14 y 15 años ya habían mantenido relaciones sexuales completas.

Como indicadores indirectos de esta deficitaria educación sexual, podríamos mencionar que el 40% de la juventud encuestada refiere no usar nunca el preservativo, o hacerlo de manera inconsistente (misma fuente), o que 6.022 menores abortaron en España en 2011, según el último informe publicado sobre la Interrupción Voluntaria de Embarazo en España.

Todos estos datos corroboran la necesidad de incorporar la educación sexual con bases científicas, utilizando los criterios de eficacia conocidos, tanto en el entorno educativo, como en el familiar, comunitario y de atención primaria.

Esta es la finalidad del documento que presentamos continuación: Educación para la sexualidad con bases científicas.  Elaborado por un grupo de expertos internacionales, y avalado por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, este documento de consenso sienta las bases de lo que debe ser la educación sexual, proporciona información relevante con bases científicas, estrategias, experiencias que han tenido éxito, etc.

Además recoge las características de los programas efectivos, propone una serie de recomendaciones metodológicas y de contenidos, para la puesta en práctica y la  evaluación de los programas.

Finalmente, se citan los documentos científicos que han servido de base y los anexos que contienen: definición de conceptos, los derechos sexuales y el marco legislativo.

Entrada realizada por Fuensanta Gual López, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia.

La guía práctica para la integración de la perspectiva de género en los programas de prevención del VIH

Guía práctica para la integración de la perspectiva de género en los programas de prevención del VIHEste documento tiene como objetivo ofrecer un instrumento útil y práctico para incorporar la perspectiva de género en los proyectos de prevención del VIH que sirva de orientación a las técnicas y técnicos de las ONG, así como a todas las personas que participan en la identificación, formulación, ejecución y evaluación de los proyectos.

Incorporar la perspectiva de género en el abordaje de cualquier problema de salud se convierte en un aspecto imprescindible que aporta calidad a las intervenciones, además de cumplir con las numerosas recomendaciones internacionales y nacionales (Ver anexo I del documento).

Es importante tener en cuenta que el 22 de marzo de 2007 se aprobó la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (LOIEMH), que se refiere a la generalidad de las políticas públicas en España, tanto estatales como autonómicas y locales. En su artículo 27 insta a la integración del principio de igualdad en las políticas de salud, estableciendo que las políticas, estrategias y programas de salud incluirán, en su formulación, desarrollo y evaluación, las distintas necesidades de mujeres y hombres y las medidas necesarias para abordarlas adecuadamente.

El análisis de género examina las diferencias y desigualdades en los roles que mujeres y hombres desempeñan en la sociedad, los desequilibrios en sus relaciones y necesidades, las limitaciones y oportunidades y el impacto de esas desigualdades en sus vidas (OMS, 1998). El propósito de incorporar la perspectiva de género en los proyectos de prevención de VIH es tener en cuenta:

  • Cómo estas desigualdades determinan la exposición diferente a los riegos, accesos y beneficios de las actividades, información, recursos y atención sanitaria, así como a la realización de sus derechos.
  • La manera en la que los roles, estereotipos, identidades y normas de género influyen en la salud de mujeres y hombres, encontrando la forma de abordar las desigualdades que surgen de esto. 

Con esta guía se pretende facilitar la incorporación de la perspectiva de género en los proyectos de prevención de VIH de las ONG.

Contiene información para incorporar la perspectiva de género en el diagnóstico, justificación, objetivos, actividades, presupuesto y evaluación de programas de prevención dirigidos a desarrollar intervenciones para la prevención primaria y el diagnóstico precoz de la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual en colectivos y poblaciones más vulnerables (usuarios/as de drogas por vía parenteral y sus parejas sexuales, hombres con prácticas homosexuales, personas que ejercen la prostitución, personas infectadas por VIH y sus parejas sexuales, jóvenes, mujeres, inmigrantes y minorías étnicas).

También se incluyen unas fichas con temas que pueden resultar de utilidad como: sugerencias para utilizar un lenguaje igualitario en los proyectos, diferentes ejemplos de aplicación práctica (proyectos de promoción de la prueba del VIH, talleres para adolescentes, materiales para HSH, proyecto de drogodependencias y ficha de seguimiento), lista de comprobación para orientar la reflexión sobre cómo se está incorporando en el proyecto la perspectiva de género en cada uno de los niveles de realización y finalmente un apartado con la explicación de términos y conceptos clave utilizados en la guía.

Fuente:

Guía práctica para integración de la perspectiva de género en los programas de prevención del VIH. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2012

 

La Educación para la Salud en la prevención del VIH-SIDA

El próximo 1 de diciembre se celebrará, como en años anteriores, el Día Mundial de la lucha contra el SIDA. Este día se dedica a dar a conocer la epidemia global de SIDA causada por la extensión de la infección del VIH. El día 1 de diciembre fue elegido debido a que el primer caso de SIDA fue diagnosticado en este día en 1981.

En la Declaración Política sobre el VIH/SIDA , adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas del 10 de junio de 2011, se reconoce que, …”pese al progreso sustancial logrado a lo largo de los tres decenios transcurridos desde que se tuvo noticia por primera vez del SIDA, la epidemia del VIH sigue siendo una catástrofe humana sin precedentes que produce un sufrimiento inmenso a los países, las comunidades y las familias de todo el mundo, que más de 30 millones de personas han muerto de SIDA y se estima que otros 33 millones de personas viven con el VIH, que más de 16 millones de niños han quedado huérfanos a causa del SIDA, que cada día se producen más de 7.000 infecciones nuevas por VIH, la mayor parte de personas de países de ingresos bajos y medianos, y que se cree que menos de la mitad de las personas que viven con el VIH son conscientes de su infección”.

Según datos de la Estrategia 2011-2015: Llegar a Cero de ONUSIDA, cada día más de 7.000 personas contraen el VIH. Es crucial que se lleve a cabo una revolución en materia de política, medidas y prácticas de prevención, lo que se puede lograr motivando a los políticos para que se comprometan e impulsando la evolución de los movimientos sociales relacionados con la sexualidad, el consumo de drogas y la educación sobre el VIH para todos.

A nivel mundial, los jóvenes de edades comprendidas entre 15 y 24 años constituyen más de un tercio de todas las nuevas infecciones por el VIH (unos 3.000 jóvenes infectados por el VIH cada día). La mayoría todavía tiene acceso limitado a una educación de buena calidad, a un empleo decente y a instalaciones de esparcimiento, así como acceso limitado a programas de salud sexual y reproductiva que les faciliten la información, las aptitudes, los servicios y los productos que necesitan para protegerse a sí mismos. Sólo el 34% de los jóvenes poseen conocimientos específicos sobre el VIH y en algunos países, las leyes y políticas excluyen a los jóvenes impidiéndoles el acceso a servicios de salud sexual y servicios relacionados con el VIH, como pruebas del VIH de carácter voluntario y confidencial, asesoramiento y educación sexual. En materia de prevención del VIH en función de la edad, se reconoce la importancia de reducir los comportamientos de riesgo y de fomentar un comportamiento sexual responsable.

 Hasta hace unos años los esfuerzos iban dirigidos casi exclusivamente a resolver los problemas de salud derivados de la infección, informando a la población sobre las conductas de riesgo y las “prácticas seguras” que se puede adoptar para evitarlos. En la actualidad, estas intervenciones se integran en un modelo preventivo más amplio, donde tienen cabida los estilos de vida sexual saludable, la vivencia positiva de la sexualidad y la gestión responsable y autónoma de las propias decisiones a la hora de afrontar riesgos.

Muchos de los comportamientos de los adultos relacionados con la salud se originan en las experiencias y aprendizajes de la niñez y la adolescencia. Una de las principales herramientas para la prevención primaria del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) es la educación para la salud, siendo fundamental en el escenario escolar.  

La educación para la salud en la escuela tiene como finalidad responsabilizar y preparar a los niños y niñas para que en el futuro sean personas autosuficientes y eficientes a la hora de gestionar con éxito sus riesgos y adoptar conductas positivas a la salud. La evidencia científica muestra que esto es imposible de conseguir con intervenciones puntuales; es necesaria una labor continuada en el tiempo, planificando estrategias educativas a lo largo de todo el período educativo.

En relación con la educación afectivo-sexual, es necesario definir claramente los objetivos de aprendizaje: aportar conocimientos objetivos y realistas, propiciar actitudes flexibles y positivas y facilitar comportamientos seguros y respetuosos. La metodología pedagógica se ajustará a estos objetivos, incorporando las estrategias más adecuadas a cada etapa educativa.

Según el informe de la UNESCO “Orientaciones Técnicas Internacionales sobre educación en sexualidad” si queremos tener un impacto positivo en los niños, niñas y jóvenes antes que inicien su actividad sexual, debemos integrar la educación en sexualidad al currículo oficial y asegurarnos de que sea impartida por maestros y maestras formados que cuenten con el apoyo de la comunidad escolar. También es necesario extender nuestro esfuerzo hacia los niños y las niñas no escolarizados.

En el informe se recogen también las características de los programas efectivos de educación para la salud, características que se resumen en la siguiente tabla:

Según este informe, “una educación en sexualidad efectiva puede proporcionar a las personas jóvenes información culturalmente relevante, científicamente rigurosa y apropiada a la edad del estudiante. Ésta debe incluir oportunidades estructuradas que les permitan explorar sus valores y actitudes, poniendo en práctica competencias esenciales para la toma de decisiones para elegir con fundamento la forma que desea conducir su vida sexual”.

Además, “una educación efectiva en sexualidad representa un elemento vital en la prevención del VIH, siendo esencial para el cumplimiento de las metas de acceso universal a la salud reproductiva y a la prevención, tratamiento, cuidado y apoyo ante el VIH (ONUSIDA, 2006). Si bien no es realista esperar que un programa educativo logre por sí solo erradicar los riesgos que plantea el VIH y otras ITS, el embarazo no planificado y la actividad sexual coercitiva o el abuso sexual, un programa adecuadamente diseñado e implementado puede contribuir a reducir algunos de estos riesgos y vulnerabilidades fundamentales”.

Fuentes:

Organización Mundial de la Salud: http://www.who.int/hiv/es/

Organización de las Naciones Unidas – ONUSIDA: http://www.unaids.org/es/

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura – UNESCO

http://portal.unesco.org/culture/es/ev.php-URL_ID=12409&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

Campañas de salud pública: la transmisión del mensaje

Desde hace décadas, las autoridades sanitarias de casi todos los países, al igual que algunas organizaciones privadas, han difundido mensajes relacionados con la promoción de la salud o la prevención de la enfermedad, con la finalidad de informar y sensibilizar a los ciudadanos de los riesgos que conllevan ciertos estilos de vida y de promover otros, como la práctica de ejercicio o la dieta sana.

Los medios utilizados para difundir la información han variado con el paso del tiempo, adaptándose al desarrollo y a la evolución de la tecnología. Así, medios de comunicación como la prensa, la radio, la televisión y más recientemente Internet, se han convertido en soportes fundamentales para la emisión de los mensajes de salud, para las denominadas campañas de salud pública

Independientemente de que gusten más o menos, su utilidad para modificar o favorecer algunas conductas siempre se encuentra en el punto de mira, sobre todo  en los actuales tiempos de crisis, cuando se cuestiona aún más lo que se invierte en publicidad institucional en función de su utilidad y efectividad.

El Diario Médico del pasado 24 de julio publicaba el reportaje “¿Son útiles las campañas institucionales?”, en el que cuestionaba la utilidad de dichas campañas y su impacto en la sociedad. En opinión de los expertos consultados por la publicación “Las campañas suelen ser propaganda de los organismos que las preparan. El problema es que las consecuencias se evalúan poco. Además, y como tendencia general, tienen poco impacto en los ciudadanos…”; “las campañas son poco eficaces. No solo habría que hacer publicidad, sino también proporcionar medios para solucionar los problemas de salud…”,”el Ministerio tiene sus aspectos de comunicación, pero habría que evaluarlos. En ciertos problemas hay que sentarse directamente y abordar los temas desde todas las sociedades…”

 El artículo destacaba el impacto que tuvo en su momento, hace más de 20 años, la  campaña “Póntelo, pónselo”, que invitaba a los jóvenes a la utilización del preservativo. Aunque duró poco, ya que fué retirada judicialmente, generó un gran impacto y mucho debate, siendo hasta ahora la campaña institucional más destacada.

En otra línea, un estudio sobre la efectividad de las campañas institucionales a gran escala para cambiar las conductas de salud, publicado en la revista médica “The Lancet” en octubre de 2010, “Use of mass media campaigns to change health behavior”, valora positivamente estas campañas.

El estudio analiza la influencia de las campañas institucionales para la prevención del tabaquismo, del alcoholismo, de la obesidad o de las enfermedades cardiacas y del sida. No obstante, a pesar de la valoración positiva, los autores aprecian diferencias notables según el tema de salud que se trate: mientras que en el consumo de tabaco las campañas producen resultados positivos visibles, en el caso del alcohol los efectos son prácticamente insignificantes. Cuando se trata de valorar las campañas para la prevención del sida, los investigadores califican los avances de “moderados” en el uso del preservativo y de “insignificantes” en cuanto al objetivo de reducir el número de “parejas sexuales”, es decir, de la promiscuidad que dispara el riesgo.

Otra de las conclusiones de los autores es que, en relación con determinadas conductas, como los avances en contracepción, las mencionadas campañas convencen a los ya convencidos, mientras que son ineficaces entre los críticos.

La realización de campañas a través de los medios de información es una de las formas utilizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS)  para transmitir mensajes de salud pública a las audiencias destinatarias. En 2010, con motivo de la celebración del 60ª aniversario de la OMS, dicha organización publicó un libro recopilatorio, Campañas de salud pública: la transmisión del mensaje, que ofrece una perspectiva histórica de los carteles publicitarios utilizados en campañas de salud pública a lo largo de los últimos seis decenios. En el libro figura una amplia muestra de carteles de salud pública de todo el mundo, con traducciones al árabe, al chino, al español, al francés, al inglés y al ruso.  En la evolución del diseño de los carteles se plasman las culturas locales, las modas publicitarias, las reglamentaciones gubernamentales y las prioridades sanitarias. La obra  invita al lector a reflexionar sobre la evolución de las campañas de salud pública y el modo en que podrían mejorarse.

La obra se divide en ocho capítulos: vacunar, prevenir, mantenerse limpio, protegerse, abstenerse, promover la seguridad, amamantar y comer y moverse, que contienen carteles de todas las regiones de la OMS, precedidos de una breve sinopsis histórica.

El libro puede consultarse directamente a través de la wesbsite de la OMS. Se ha concebido para proporcionar a los profesionales de la salud pública, las instancias normativas, los gestores de programas y los estudiantes un importante recurso que será de interés también para las personas interesadas en el diseño gráfico, la movilización social o la salud.

Fuentes:

Diario médico.com: http://www.diariomedico.com/

Revista The Lancet, vol. 376. 9 de octubre 2010

http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(10)60809-4/fulltext

Organización Mundial de la Salud

http://www.who.int/about/history/publications/9789240560277/es/index.html