Calor y deshidratación: medidas para la acción

“Prevenir, Identificar, Tratar”

La deshidratación es el estado resultante de una pérdida excesiva de agua del organismo, que si bien es provocada principalmente por enfermedades diarreicas, vómitos o fiebre, también se encuentra asociada a una exposición prolongada a ambientes calurosos o a los rayos del sol en temporadas de mayor calor. Además, esta pérdida de agua se acompaña de la pérdida de sales minerales como el sodio, el potasio, el bicarbonato de calcio y el fosfato.

Además del sudor y la orina, hay pérdidas diarias insensibles de líquidos que suponen 700 ml o más (dependiendo de la temperatura ambiental y la actividad física realizada), como los que perdemos a través de la piel o la respiración, por lo tanto, es importante estar consciente de lo que pasa en nuestro cuerpo y sus señales.

Más de una cuarta parte de los españoles se encuentran en riesgo de sufrir deshidratación, muchas veces debido a la falta de información sobre las formas de detectarla, pero también de cómo prevenirla. Por lo anterior, es de vital importancia contar con información que nos permita actuar a tiempo, la cual se resume en tres sencillos pasos: prevenir, identificar y tratar.

¿Cómo prevenirla?

Algunas de las medidas mayormente recomendadas son:

  • Evitar la exposición prolongada a los rayos del sol, sobretodo en horas de mayor calor (11-16 horas).
  • Si sus actividades laborales no le permiten resguardarse del sol, procure el uso de alguna gorra o sombrero que le proteja de la exposición directa.
  • Beber más líquidos de los que normalmente ingiere en otras épocas del año menos calurosas, es importante tener en cuenta que se pierden más líquidos de los que se ingieren.

  • Si se encuentra realizando algún tipo de actividad física, realice pequeñas pausas que permitan a su cuerpo reducir su temperatura; aproveche las pausas también para ingerir líquidos.
  • Estar atentos a la sensación de sed, pues es la manera en que el cuerpo nos avisa que necesita líquidos de manera inmediata.
  • Opte por usar vestimenta holgada y de colores claros; los colores oscuros absorben el calor y favorecerán las condiciones para padecer deshidratación.
  • Aunque se recomienda la ingesta de líquidos, deben evitarse las bebidas alcohólicas, azucaradas e infusiones calientes.

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Niños y TIC: recomendaciones de la Asociación Americana de Pediatría para el uso de tablets

Actualmente los dispositivos móviles digitales (tabletas) han modificado los hábitos de conducta y de comunicación de niños y jóvenes, siendo uno de sus “juguetes” preferidos. Estos dispositivos se han convertido en el epicentro de su interés. Desde edades muy tempranas comienzan a usarlos, de modo que gran parte de sus actividades cotidianas se canalizan a través de la tableta, utilizada principalmente con fines de entretenimiento, o bien para aprender. Ante el excesivo uso por parte de los menores, se hace cada vez más necesario que los progenitores (o adultos responsables) controlen el uso que los niños y niñas hacen de estas tecnologías, ya que, en determinados casos, podría crear adicción a los mismos.

El Dr. Richard Graham, psiquiatra del hospital londinense de Capio Nightingale, responsable del Servicio de Adicción a la Tecnología experto en esta materia declaró: “Los niños nacen hoy en día en un entorno tecnológico y muchos padres tienden a usar los ordenadores, los iPads y los smartphones como si fueran niñeras”. Para identificar de forma temprana este problema el doctor expone algunos de los síntomas mas característicos que tienen los niños cuando sufren una adicción a esta tecnologías: Sigue leyendo

En qué consiste un golpe de calor y cómo evitarlo

Los meses de verano conllevan sus propios riesgos de salud relacionados con el calor y la mayor exposición al sol; uno de los más relevantes, por las complicaciones que pueden producirse, es el riesgo de padecer un golpe de calor.

¿En qué consiste un golpe de calor?

       También llamado shock térmico. Definido de manera muy sencilla, es el aumento de la temperatura corporal (superior a los 40º centígrados) por la exposición prolongada al sol o por el ejercicio en un ambiente caluroso. Esto genera una pérdida de agua y sales esenciales para el buen funcionamiento del organismo y que la sudoración no baste para regular la temperatura del cuerpo.

La población más vulnerable a padecer el golpe de calor comprende los siguientes grupos:

  • Niños y lactantes, sobre todo los menores de un año.
  • Personas desnutridas.
  • Personas de la tercera edad.
  • Personas con adicciones a las drogas o al alcohol.
  • Personas con enfermedades crónicas.
  • Personas con la piel quemada por el sol.
  • Personas obesas.

Cómo detectar el golpe de calor Sigue leyendo

Consejos para unas vacaciones infantiles saludables (II)

Siguiendo con la entrada anterior, vamos a dar varias recomendaciones y consejos que nos pueden ayudar a prevenir algunas situaciones de riesgo que aumentan su incidencia con la llegada del verano.

Accidentes de tráfico:

  • Es importante que, en los vehículos, se utilice siempre un sistema de retención infantil homologado, adecuado a la talla y peso del menor, ya que en caso de accidente puede salvar su vida, o en caso de lesiones, que éstas sean  menos graves.
  • Los niños y niñas con altura igual o inferior a 135 cm deberán utilizar SIEMPRE un sistema de retención homologado y adaptado a su peso y altura, y viajar SIEMPRE en los asientos posteriores. No obstante, es recomendable seguir utilizando silla con respaldo hasta que alcancen los 150 cm de altura.
  • Sujetar la silla a un sistema estandar de fijación de seguridad Isofix; es más seguro que sujetarla al cinturón.
  • Asegurarse de que la silla está bien anclada y sujeta al vehículo.
  • Colocar la silla el mayor tiempo posible en sentido contrario al de la marcha
  • No bajar la guardia en trayectos cortos, pues son los que mayor siniestralidad tienen.
  • Dar ejemplo, y ponerse el cinturón de seguridad.

Fuente: Dirección General de Tráfico. Sistemas de Retención Infantil

Intoxicaciones alimentarias: Sigue leyendo

Consejos para unas vacaciones infantiles saludables (I)

El verano es época de relax, de vacaciones y de disfrutar. Debido al aumento de temperaturas, de desplazamientos en coche y actividades relacionadas con el agua, así como las características meteorológicas propias de esta estación, se produce un cambio en nuestra rutina habitual, que supone un mayor riesgo de sufrir accidentes durante el desarrollo de algunas actividades, especialmente en la población infantil. 

Según recientes informes, las causas más comunes de muerte por accidentes infantiles en los países que pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) son los accidentes de tráfico (41%), seguido de los ahogamientos (15%), lesiones intencionales (14%), otras lesiones (16%), incendios (7%) y caídas (4%). Las quemaduras solares, golpes de calor, picaduras e intoxicaciones alimentarias son problemas de salud que se producen especialmente en verano y que pueden tener consecuencias negativas. Sigue leyendo